¿Siguen vigentes estos Ministerios?

Nota introductoria:

El objetivo de este estudio es desenmascarar a aquellos que por "revelaciones personales" intentan arrastrar gente para su secta y adulterar el Evangelio de Cristo. Algunos llegan al punto de afirmar tener autoridad Apostólica sin la debida Sucesión por medio del Sacramento de la Ordenación, concediéndose toda clase de títulos y con una muy buena campaña de mercadotecnia.

Por otro lado es de interés del autor aparte de lo ya mencionado, neutralizar la reacción opuesta a esta "fiebre apostólica y profética" que pretende anular las Operaciones Carismáticas cayendo en los errores del cesacionismo.

Comenzando:

1- Con respecto al Ministerio Apostólico Pablo es tajante al decir que es el último de los Apóstoles:

"y al último de todos, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mí." (1 Cor 15:8).

La palabra para decir "último" es "esjaton" y demuestra culminación, como cuando hablamos de escatología, que es la materia que estudia los sucesos profetizados para los últimos tiempos. Como sabemos dichos sucesos no se repetirán jamás.

También la encontramos en Mt 5:26; Mr 12:22, 22, Lc 12:59,14:9-10.

Un alegato muy común para intentar reivindicarse como Apóstol es citar Hechos 14:4,

"Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles."

Hch 14:14,

"14 Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces"

Pero si vemos Ap 12:14 podemos apreciar que el legado de la Iglesia hasta la eternidad son solo doce:

"Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero."

Con esto podemos apreciar dos hipótesis:

A- Tenemos una contradicción.

B- La palabra "Apóstol" no se usa como un título sino que es más genérica con respecto al contexto. En este caso llevar las Buenas Nuevas de Cristo a los paganos.

Visto que es más coherente la opción B (porque el que Escribió Hechos era el médico del que Escribió Corintios -Col 4:14, Flm 24-) podremos ver en un estudio más profundo las diferencias entre Pablo y Bernabé:

A- El requisito para ser Apóstol de Cristo era ser testigo de Jesús Resucitado (Hch 1:21-22) para así tener la autoridad moral para sustentar dicha afirmación.

Hechos 1:

21 Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,

22 comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su Resurrección.

Pablo cumplía este requisito. Ver Hechos 9:

3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;

4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.

6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.

7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.

B- Además se requería ser instruido directamente por Jesús, lo cual en el caso de Pablo fue un hecho.

Gal 1:

11 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre;

12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

Por otro lado Bernabé recien aparece en escena en Hch 4:

"36 Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre,

37 como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles."

En este Texto podemos ver que Lucas diferencia a Bernabé de los otros Apóstoles. Aparte que como obra de Fe pone sus bienes a disposición de la Iglesia.

Como dice Santiago 2:17,

"Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma."

C- Se necesitaba ser comisionado por el Mismo Jesús. Lo cual se cumple en Pablo a la perfección. Ver Hch 26:

"15 Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.

16 Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti,

17 librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío,

18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados."

Con respecto a Bernabé:

No fue de los que creyeron originalmente, por lo tanto no es contado entre los doce.

No sabemos si fue Testigo de la Resurrección.

No fue instruído por Jesús.

No fue comisionado directamente por Jesús.

Con estas evidencias podemos afirmar que en la Iglesia Primitiva había una diferencia conceptual entre Apóstol de Cristo y apóstol solamente.

El apóstol no de Cristo si vemos el perfil de Bernabé está en una categoría inferior al Apóstol de Cristo. Es lo que hoy día decimos misionero.

2- Con respecto a los profetas, es un tema de mucha controversia en el que vemos enfrentadas dos posturas: la cesacionista, que afirma que tales ministerios y por ende el carisma cesó; y la continuista que proclama su vigencia.

Los cesacionistas en su postura fallan en no discernir los tipos de Apóstol así como los tipos de profecía.

Con respecto a los tipos de profecía confunden profecías universales con particulares.

Las profecías carismáticas son a nivel personal o particular, para que se manifieste lo que hay dentro del corazón de quien la recibe y para que sea edificada esa persona en la fe (1 Cor 14:24-25), no son una "nueva revelación" como dicen, ya que no son universales. Lo universal está en la Biblia y la Tradición, por eso Pedro dice que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada (2 Ped 1:19-21) y la Iglesia es Quien administra los Misterios Espirituales (Ef 3:8-12).

Dios da los Dones/Carismas como quiere pero nos da derecho a anhelarlos (1 Cor 12:31).

Por otro lado los cesacionistas se aferran a 1 Cor 13:8-12 para negar su vigencia aduciendo que las lenguas ya cumplieron su función hasta el tiempo de la recopilación de las Sagradas Escrituras:

8El amor jamás dejará de existir. En cambio, las profecías se acabarán, las lenguas dejarán de hablarse, y el conocimiento llegará a su fin.

9Y es que sólo conocemos y profetizamos de manera imperfecta,

10pero cuando venga lo perfecto, lo que es imperfecto se acabará.

11Cuando yo era niño, mi manera de hablar y de pensar y razonar era la de un niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé atrás las cuestiones típicas de un niño.

12Ahora vemos con opacidad, como a través de un espejo, pero en aquel día veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero en aquel día conoceré tal y como soy conocido.

¿Acaso se refería el Apóstol en este texto Bíblico a las Escrituras?

Cuando el Apóstol dice que veremos cara a cara, es claro entender que se refiere a un encuentro personal (Gen 32:20; Éxodo 33:11 ; Número 12:18; Dt 5:4; Jer 32 : 4 , 2 Cor 10:1; 2 Juan 12 , 3 Juan 14) con nuestro Creador en la eternidad y no se refiere al Canon Bíblico; es donde dejaremos de ver por espejo (Fe) y todo sera revelado claramente.

Números 12:8,

"Cara a cara hablo con él, abiertamente y no en dichos oscuros, y él contempla la imagen del SEÑOR. ¿Por qué, pues, no temisteis hablar contra mi siervo, contra Moisés?"

El mismo Apóstol explica en sus escritos que ahora vemos el rostro del Señor por espejo:

2 Corintios 3:18,

"Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu."

Juan entendió igual este concepto y expone que cuando se manifieste el Señor es su segunda venida, es cuándo se manifestará nuestra identidad.

1 Juan 3:2,

"Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es."

Por lo tanto lo que nos queda es seguir estudiando la Escritura y edificar a la Iglesia con los Dones que Dios nos dió.

¿Se acabó el conocimiento de Dios al recopilar la Biblia o, la recopilación es la Revelación suficiente para ser conocer la salvación (Juan 21:24-25) y el porvenir (Jn 21:23 y Ap 1:1-3)?

Es más coherente la segunda opción, la de la revelación suficiente, los Textos citados a lo largo de este estudio avalan tal afirmación.

Para finalizar veamos que nos dice el Catecismo acerca de las "revelaciones privadas" en contraste con la que nos dió Jesús en Su Ministerio terrenal:

No habrá otra revelación

66 "La economía cristiana, como alianza nueva y definitiva, nunca pasará; ni hay que esperar otra revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo" (DV 4). Sin embargo, aunque la Revelación esté acabada, no está completamente explicitada; corresponderá a la fe cristiana comprender gradualmente todo su contenido en el transcurso de los siglos.

67 A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas "privadas", algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Estas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de "mejorar" o "completar" la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia. Guiado por el Magisterio de la Iglesia, el sentir de los fieles (sensus fidelium) sabe discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia.

La fe cristiana no puede aceptar "revelaciones" que pretenden superar o corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas religiones no cristianas y también de ciertas sectas recientes que se fundan en semejantes "revelaciones".

73 Dios se ha revelado plenamente enviando a su propio Hijo, en quien ha establecido su alianza para siempre. El Hijo es la Palabra definitiva del Padre, de manera que no habrá ya otra Revelación después de Él.