Biblia y Tradición

1- Por lo visto en el estudio anterior, lo que los Protestantes llaman sola scriptura los Católicos lo llamamos Suficiencia Material, teniendo esto claro prosigamos en profundizar en éste tema.

Las Sagradas Escrituras son una fuente Suficiente para extraer los conocimientos relacionados a la Fe, Doctrina y Salvación.

No se trata de un texto, sino de todo un contexto, un modelo puesto por Jesús. Son muchas las ocasiones en Jesús y los Apóstoles citaron de las Escrituras disponibles en ese momento, (eso no es casualidad, sino un modelo a seguir),

Mat 21:42
Mat 22:29
Mat 26:54
Mat 26:56
Marc 12:24
Marc 14:49
Lucas 24:26
Lucas 24:32
Lucas 24:45
Juan 2:22
Juan 7:35
Juan 20:9
Juan 5:39
Etc ,etc.

Hasta el Jesús y el diablo citaron de Ellas.

Es obvio que para Jesús y los Apóstoles el registro Escrito tenía el valor de Documento Inspirado, no se opuso a tradiciones judías mientras estas no entraran en conflicto con el mismo.

Si ese es el caso del AT ¿será distinto el NT?

Pablo dijo: se imitadores de mi como yo lo soy de Cristo" (Fil 3:17)

Siguiendo o actuando a imitación de Cristo, los Apóstoles siguieron citando y aceptando lo que comenzaba a escribirse para beneficio de generaciones posteriores.

1 Cor 14:37 
Gal 1:8,11,12

Y para los que dicen que Jesús no mandó a Escribir.

Jesús le dijo a Juan:
" lo que ves ESCRIBELO y envíalo a las 7 iglesias" (Apoc 1:19)

Además, avaló lo Escrito con la acción del Espíritu Santo confirmada por los padres de la Iglesia.

2- En un principio, los Apóstoles enseñaron oralmente (Kerygma), este conjunto de enseñanzas orales se denomina Tradición Apostólica (2 Tes 2:15). La Biblia es un registro ínfimo pero suficiente de esa Tradición Apostólica Primigenia.
Pero al cerrarse la era Apostólica, toda la revelación especial que Dios quiso preservar fue cifrada en lo que conocemos como "las Escrituras". 
Después de muertos los Apóstoles surgió la Tradición eclesiástica la cual contiene tradiciones teológicas, litúrgicas, devocionales y disciplinares nacidas en el transcurso del tiempo en las Iglesias locales.
Estas tradiciones eclesiásticas no son autoritativas al mismo nivel de la Escritura ni de la Tradición Apostólica pero contienen dentro de sí vestigios de esa Tradición Apostólica Primigenia, los cuales confirman la Escritura y nos conducen hacia la Verdadera interpretación de los Textos Bíblicos.

El Catecismo define muy bien la relación entre la Escritura y Tradición Apostólica, y marca diferencia entre Tradición Apostólica y tradición eclesiástica:

La relación entre la Tradición y la Sagrada Escritura

Una fuente común...

80 La Tradición y la Sagrada Escritura "están íntimamente unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin" (DV 9). Una y otra hacen presente y fecundo en la Iglesia el misterio de Cristo que ha prometido estar con los suyos "para siempre hasta el fin del mundo" (Mt 28,20).

… dos modos distintos de transmisión

81 "La sagrada Escritura es la palabra de Dios, en cuanto escrita por inspiración del Espíritu Santo".

"La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los Apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación".

82 De ahí resulta que la Iglesia, a la cual está confiada la transmisión y la interpretación de la Revelación "no saca exclusivamente de la Escritura la certeza de todo lo revelado. Y así las dos se han de recibir y respetar con el mismo espíritu de devoción" (DV 9).

Tradición apostólica y tradiciones eclesiales

83 La Tradición de que hablamos aquí es la que viene de los apóstoles y transmite lo que éstos recibieron de las enseñanzas y del ejemplo de Jesús y lo que aprendieron por el Espíritu Santo. En efecto, la primera generación de cristianos no tenía aún un Nuevo Testamento escrito, y el Nuevo Testamento mismo atestigua el proceso de la Tradición viva.

Es preciso distinguir de ella las "tradiciones" teológicas, disciplinares, litúrgicas o devocionales nacidas en el transcurso del tiempo en las Iglesias locales. Estas constituyen formas particulares en las que la gran Tradición recibe expresiones adaptadas a los diversos lugares y a las diversas épocas. Sólo a la luz de la gran Tradición aquéllas pueden ser mantenidas, modificadas o también abandonadas bajo la guía del Magisterio de la Iglesia.

3- Discernimiento de la Tradición Apostólica dentro de la eclesiástica e interpretación de la Escritura.

Para la correcta interpretación la Iglesia se vale del Magisterio impuesto por Dios (Ef 4:11).

Dicho Magisterio se vale del seguimiento por medio de la tradición eclesiástica para ver cuan Apostólica es tal o cual enseñanza a tratar.
Dichas enseñanzas no pueden contradecir los parámetros establecidos en las Escrituras y deben tener una continuidad considerable.

Para una descripción más detallada del Magisterio y sus funciones dejo los conceptos vertidos directamente del Catecismo:

El Magisterio de la Iglesia

85 "El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo" (DV 10), es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma.

86 "El Magisterio no está por encima de la palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica fielmente; y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como revelado por Dios para ser creído" (DV 10).

87 Los fieles, recordando la palabra de Cristo a sus Apóstoles: "El que a vosotros escucha a mí me escucha" (Lc 10,16; cf. LG 20), reciben con docilidad las enseñanzas y directrices que sus pastores les dan de diferentes formas.

Los dogmas de la fe

88 El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe, verdades contenidas en la Revelación divina o también cuando propone de manera definitiva verdades que tienen con ellas un vínculo necesario.

89 Existe un vínculo orgánico entre nuestra vida espiritual y los dogmas. Los dogmas son luces que iluminan el camino de nuestra fe y lo hacen seguro. De modo inverso, si nuestra vida es recta, nuestra inteligencia y nuestro corazón estarán abiertos para acoger la luz de los dogmas de la fe (cf. Jn 8,31-32).

90 Los vínculos mutuos y la coherencia de los dogmas pueden ser hallados en el conjunto de la Revelación del Misterio de Cristo (cf. Concilio Vaticano I: DS 3016: "mysteriorum nexus "; LG 25). «Conviene recordar que existe un orden o "jerarquía" de las verdades de la doctrina católica, puesto que es diversa su conexión con el fundamento de la fe cristiana" (UR11).

http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s1c2a2_sp.html#III La interpretación del depósito de la fe.

4- ¿ES LA ESCRITURA LA UNICA REGLA DE FE? (por Ada Mireya Espinosa Hernández)

¿SE ENCUENTRA TODA LA REVELACION UNICAMENTE EN LA BIBLIA?
 
Dejemos que las palabras de un Apóstol nos lo diga:
 
"Por lo cual nosotros también sin cesar damos gracias a Dios, porque cuando recibisteis la palabra de Dios que OISTEIS de nosotros, la recibisteis (((no como palabra de hombres, sino como es en verdad, la palabra de Dios))), la cual TAMBIEN obra eficazmente en vosotros LOS QUE CREÉIS".  (1 Tes 2:13)
 
Basta leer al Apostol Pablo para entender lo que es la Tradición Apostólica.
 
Diremos aquí tres cositas puntuales:
 
1) Pablo menciona que una de las formas en que la Palabra de Dios se recibió  es  ORALMENTE por aquellos que creemos.
 
2) Que dicha Palabra recibida de manera ORAL, es recibida NO COMO PALABRA DE HOMBRES sino como es en verdad  LA PALABRA DE DIOS.
 
3) Pablo también sostiene que esa Palabra de Dios recibida de forma ORAL  actúa TAMBIEN de forma eficaz en aquellos que la acogemos y que creemos. 
 
 Y aquí recalquemos la palabra TAMBIEN... ¿Qué significa esto?..
 
Significa que esa Palabra de Dios recibida de forma ORAL es,  al igual que la Escritura, eficaz para actuar en la vida de aquellos que creemos.
 
La palabra TAMBIEN usada por el Apostol Pablo implica que tanto una cosa como la otra (Escritura y Tradición) son PALABRA DE DIOS y no de hombres y por dicha razón, al provenir de la misma fuente deben ser acogidas COMO VERDAD por aquellos que creemos.
 
De ninguna manera pone el Apostol Pablo una por encima de la otra, sino que las coloca en un plano de igualdad.

 

5- Las sola scriptura confrontada con la crítica textual.

Conceptos acerca de "crítica textual" por las Sociedades Bíblicas Latinoaméricanas, de como se maneja esta disciplina, y como ejemplo de ello la aplicación a las variaciones dentro del Antiguo Testamento:

Mediante la indagación de las copias divergentes, la Crítica Textual busca establecer cuál forma de texto debería considerarse como la más cercana al Original. En algunos casos, las evidencias se hallarán tan justamente divididas, que resulta en extremo difícil decidir entre dos variantes. En otros casos, el crítico puede arribar a una decisión basada en razones más precisas que lo mueven a preferir o declinar una variante en favor de otra. Este criticismo, que trata acerca del origen y la naturaleza de todas las formas de un texto bíblico específico, envuelve discusiones respecto a su forma putativa original y a un análisis de los distintos representantes (testigos) del texto bíblico cambiante. Dicho análisis incluye una discusión sobre la relación inter-textual, sopesando al mismo tiempo las circunstancias del proceso de copiado y los procedimientos de transmisión envueltos. La Crítica Textual no solo colecciona la información de las variantes que surgen entre los distintos testigos textuales, sino también los evalúa dentro parámetros razonablemente determinados. La crítica textual es un arte al tiempo que una ciencia.

La publicación de la nueva evidencia arqueológica surgida por la desclasificación de documentos de Qumrán, juntamente con la reevaluación y nuevos análisis de textos previamente publicados, ha confirmado que el criticismo textual es un área de investigación dinámica, en la cual muchos puntos de vista cambian a causa de los estudios generados por el descubrimiento de nuevos documentos. De allí que, determinadas opiniones expresadas ayer deben ser corregidas hoy, y pueden serlo en años por venir.

Estos nuevos aportes, necesariamente, han modificado nuestra comprensión respecto al texto de las Sagradas Escrituras, presentándonos un enfoque no reflejado hasta el presente, cuyas particularidades justifican la redacción de una nueva Introducción sobre el criticismo textual de la Biblia Hebrea.

Es evidente que a través de tan largo tiempo, un considerable grupo de hebraístas ha estado consciente de ello, y que las diferencias entre el paleo-hebreo original y el idioma masorético debe haber llamado suficientemente la atención para diferenciar entrambos. Sin embargo, no ha sido sino hasta muy recientemente que la Crítica Textual contemporánea ha podido alcanzar conclusiones científicas que le permiten calificar los hechos sin temor a descalificaciones tendenciosas. Las lecturas divergentes que surgen por la evaluación comparativa de la Crítica Textual son suficientemente convincentes para aceptar que la integridad del TM en sus aspiraciones como texto normativo son insostenibles. Quizá en ninguna oportunidad en la historia de los acontecimientos envueltos en la transmisión del Texto Sagrado, puedan cumplirse mejor las palabras del profeta Jeremías (8.8).

http://www.labiblia.org/index.php?option=com_content&view=article&id=189&Itemid=478

Yendo al Nuevo Testamento las copias completas y elaboradas de las Escrituras datan del siglo IV DC con los Códices más autoritativos (Sinaitico, Vaticano, Alejandrino). Antes de esto solo tenemos fragmentos de los Textos Neotestamentarios en forma de Papiros (para más informacíon conferir el enlace abajo). 
Para una reconstrucción del mismo y para contestar las objeciones acerca de variaciones sustanciales a tal punto de cuestionar Dogmas los cuales fueron creídos desde la era Apostólica, nos valemos del uso de la Tradición y de las interpretaciones patrísticas y conciliares en ese período.
Esto demuestra que la sola scriptura no resiste la crítica textual por carencias de evidencias materiales aparte de generar divisiones doctrinales formalizadas en denominaciones de comunidades eclesiales de todo tipo, Cristianas en el mejor de los casos y heréticas en otros.

Papiros del Nuevo Testamento:

http://www.skypoint.com/members/waltzmn/ManuscriptsPapyri.html#P45

6- Comparación entre sola scriptura y Sola Verbum Dei (tomado de un blog Católico Americano)

SOLA SCRIPTURA
- The approach by Fundamentalists & so-called Reformed Christians
- The Word of God = The Bible (Sacred Scriptures)
- The Bible Alone is the Sole rule of the Christian Faith.
 
SOLA DEI VERBUM
- The approach adopted by Roman Catholic Christians.
- The Word of God = The Apostolic Tradition and including the Bible (which is the Book of the Roman Catholic Church).
- The Church (The Magisterium, i.e. The Pope & his college of Bishops) holds the Key to the Doctrine of the Christian Faith. The Church teaches and interpretes Sacred Scripture under the inspiration of the Holy Spirit)
- The Eucharist is the Source & Summit of our Christian Faith.
 
Resources
with Church Endorsement - Imprimatur & Nihil Obstat.
 
Some Good Internet Resource WebsitesThe Holy lSee Archives
 
 
Compendium of the Catechism of the Catholic Church
 
New Advent-The Catholic Encyclopaedia http://www.newadvent.org/cathen/index.html

 

7- Discernimiento entre comunidades eclesiales.

Este es un tema delicado basado en el caos provocado por la sola scriptura y las libres interpretaciones.
En el mejor de los casos basados en reglas hermenéuticas el Protestantismo histórico frenó la creación de nuevas sectas en si mismo pero aún aunque estén sujetos a una confesión general común (Westminster 1647 DC), se demostró que es ineficiente debido al surgimiento de la rama Bautista, la cual en la confesión de Londres (1689 DC) empieza a marcar diferencias en determinados puntos con sus predecesores.

Vista la situación actual, la manera de dictaminar Dogmas y la existencia de tres ramas Cristianas con enseñanzas Apostólicas, podemos concluir que lo que dictamina lo Cristiana de una Iglesia o comunidad eclesial es la confesión de las Verdades estipuladas en los siete primeros Concilios Ecuménicos (y el de Jerusalem, Hch 15).

Esto se debe a que en ellos las Iglesias con Sucesión Apostólica en base a la Escritura y al conocimiento recibido por la Tradición dieron un esqueleto teológico y una base al Cristianismo:

Si se desconoce el Concilio de Jerusalem (50 DC) se es judaizante.

Si se desconoce el Concilio de Nicea (325 DC) no se cree en la Trinidad ni en la Deidad de Cristo.

Si se desconoce el Concilio de Constantinopla I (381 DC), no se cree en la Personalidad del Espíritu Santo.

Si desconoce el Concilio de Efeso (430 DC) se cree que Jesus tiene dos personalidades.

Si desconoces el Concilio de Calcedonia (451 DC) no se cree que Jesus es 100% Dios y 100% Hombre sin pecado.

Si se desconoce el Concilio de Constantinopla II (553 DC) se confirma la herejia anterior pero con sutiles diferencias.

Si no confiesa el Concilio de Constantinopla III (680 DC) se es monotelita, cree que Cristo tiene una sola voluntad.

Si no confiesa el Concilio de Nicea II (787) se es iconoclasta y tiene problemas con la economía de las imágenes.

Este criterio acerca de los siete Concilios Ecuménicos y el de Jerusalem es una sana crítica al manifestado en el Decreto Unitatis Redintegratio (ver enlace abajo) el cual reconoce como Cristianas a aquellas comunidades que practiquen el Bautismo Trinitario.
Este criterio es insuficiente debido a sectas como los adventistas por ejemplo, al no tener una Cristología conforme a la Tradición Apostólica, los cuales si bien creen en la Trinidad y en Nombre de Ella se bautizan, creen que Jesucristo es el Arcángel Miguel derivando en el pecado de la idolatría, siendo imposible heredar el Reino de Dios (1 Cor 6:9; Ef 5:5;  Ap 21:8, 22:15).

http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19641121_unitatis-redintegratio_sp.html