El título "Theotokos" fue concedido solemnemente en el Concilio de Éfeso de 430 al ser proclamado el Dogma Cristológico. El significado teológico en ese momento fue enfatizar que el hijo de María, Jesús, era completamente Dios, y también completamente humano, tal y como había sido afirmado en el Concilio de Nicea I de 325, y que sus dos naturalezas (humana y divina) estaban unidas y eran inseparables en una sola persona de la Santísima Trinidad.
 
Deiparam [...], non quod Verbi natura Ipsiusque divinitas ortus Sui principium ex sancta Virgine sumpserit, sed quod sacrum illud corpus anima intelligente perfectum ex ea traxerit, cui et Dei Verbum, secundum hypostasim unitum, secundum carnem natum dicitur.
 
Madre de Dios [...] no porque la naturaleza del Verbo y su divinidad se había originado a partir de la Virgen, sino que desde que nació del  cuerpo con un alma racional unida a la Palabra de modo que la Palabra nace después de la carne.
 
 
LAS DOS POSTURAS EN EL CONCILIO
 
La visión contraria en el concilio era que María debía ser llamada «Christotókos»,«Madre de Cristo». Esta posición, abogada por NESTORIO, entonces Patriarca de Constantinopla, pretendía restringir el papel de María a ser solo la madre de la humanidad «de Cristo», y no de su naturaleza divina.
 
Por su parte la versión de Cirilo de Alejandría, en contraposición a la de Nestorio de Constantinopla, era que no podía ser que solo fuese «Christotókos», ya que de ser así, Jesús habría nacido como cualquier ser humano normal y, llegado determinado tiempo, Dios Hijo lo «poseyera» de manera tal que una persona era divina y la otra mortal.
 
En el Concilio se determinó que no podía ser de este modo: Jesús desde su concepción tenía las dos naturalezas, la divina y la humana, de tal forma que cuando Él nació, María «La Virgen» fue «Theotókos». Con la puntualización de que llamar a María «Madre de Dios» no intentaba sugerir que María sea coeterna con Dios, o que existió antes que Jesucristo o Dios Padre.
 
EVIDENCIA BÍBLICA DE LA AFIRMACIÓN:
 
El Título Theotokos dado en Éfeso (430 DC) se traduce literalmente por "paridora de Dios".
Etimológicamente proveniente de "Theos" es lo que en el Nuevo Testamento se traduce por Dios ; y "tikto" que se traduce por parir (ver Lc 1:27, Jn 16:21, Gal 4:27, Heb 11:11, Ap 12:2,4).
 
Si fuera madre sería "matera", con esto no se deja de reconocer la maternidad con respecto a Dios Hijo sino que se es específico en las palabras (ya que muchos herejes enriedan gente con las palabras y sus significados para desviar la atención y así desprestigiar a la virgen en su parte de la Concepción milagrosa).
 
Para explicar la maternidad de María de forma clara es bueno incluír el factor tiempo en la ecuación:
 
"María es madre en el tiempo de Aquel que desde la Eternidad es Dios".
 
Esta definición es perfecta, ya que algunos a nivel Cristológico no disciernen entre Persona y Naturaleza atribuyéndole a la Naturaleza Humana todas las facultades Cristológicas dividiendo a Cristo en 2 personas cayendo inevitablemente en la herejía Nestoriana condenada en Éfeso (430) y ratificada en Calcedonia (451); o en todo caso negando Su Divinidad y cayendo en otro tipo de herejías bizarras por no distinguir entre lo ONTOLOGICO (a nivel del SER) y lo MORFOLÓGICO (a nivel de Naturaleza).
Porque si bien Cristo se vació/ekenosen (Fil 2:5-7) de su Naturaleza Divina, la misma PERSONA que María tuvo en su vientre fue la misma que creó el universo.
 
Por otro lado es obvio que a los herejes les interesa rebajar la importancia de María a nivel Eclesial, ya que ella fue el instrumento a nivel confesional usado por la Iglesia para destruir las herejías que contaminaban el Cuerpo de Cristo.
 
A- Pablo ya había usado su figura para refutar a los judaizantes que pretendian hacer cargar del yugo de la Ley a los primeros Cristianos:
 
"Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley" (Gal 4:4).
 
Como bien sabemos el judaismo se hereda por la vía materna, y a partir de ahí Jesús nos libró del yugo de la Ley (Rom 10:4, Gal 3:13).
 
B1- Contra los gnósticos Juan mandaba confesar la Encarnación que como bien sabemos se produjo en María:
 
"y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo, del cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo."(1Jn 4:3, 2 Jn 7).
 
B2- Ignacio su discípulo lo explicita:
 
"Hijo de María e hijo de Dios, primero pasible, después impasible, Jesucristo Nuestro Señor" (Ef 7:2).
 
 
C- El credo de los Apóstoles lo confirma:
 
"Nacido de María virgen".
 
 
D- En el Concilio de Efeso (430 DC) al perpetuarse el Título Theotokos ya conocido desde la época de Origenes (papiro Ryland #470 del 250 DC) destruye no solo las objeciones nestorianas, sino las arrianas y muchas herejías que pretendan mansillar la Cristología y pretenda proveer un conocimiento errado para llevar gente hacia le perdición.
 
Dejo la resolución del Concilio de Efeso:
 
Madre de Dios [...] no porque la naturaleza del Verbo y su divinidad se había originado a partir de la Virgen, sino que desde que nació del  cuerpo con un alma racional unida a la Palabra de modo que la Palabra nace después de la carne.
 
 
La sola presencia de María como verdadero sagrario es motivo de veneración (Lc 1:28, 43, 44).
 
Y la Iglesia lo reconoció (IV Concilio de Constantinopla 869 DC, Canon III)