Primado Romano en base a citas Orientales

1- San Pedro Obispo de Alejandría (306-311 A.D.): Jefe de la escuela de catequesis en Alejandría, se convirtió en obispo alrededor del año 300 dC, reinó durante unos once años y murió de muerte de un mártir. Pedro, situado encima de los Apóstoles. (Pedro de Alejandría, Canónigo ix, Galland, iv, página 98) 
 
2-San Antonio de Egipto (330 A.D.): Pedro, el Príncipe de los Apóstoles (Antón, Epístola, xvi) 
 
3-San Atanasio (362 A.D.): Roma se llama el trono apostólico. (Athanasius, Hist. Arian, ad Monach, 35). El Jefe, Peter. (Athan, en Ps. Xv, 8, tomo iii, página 106, Migne) 
 
4-San Macario de Egipto (371 A.D.): El Jefe, Peter. (Macario, De Patientia, n ° 3, página 180) Moisés fue sucedido por Pedro, que había entregado a sus manos la nueva Iglesia de Cristo, y el verdadero sacerdocio. (Macario, Hom. Xxvi, 23, página 101) 
 
5- San Juan Crisostomo  (387 A.D.):
 
"Pedro, el jefe del coro, la boca del resto de los apóstoles, la cabeza de la hermandad, ese sentado sobre el universo entero, el cimiento de la Iglesia". (Chrysostom, In illud. hoc Scitote).
 
6- San Juan Cassiano (Año 360-435 A.D.):
 
“Pero aquel gran hombre, el discípulo de los discípulos, el maestro entre los maestros, el cual ejerciendo el gobierno de la Iglesia de Roma, poseía la autoridad en la fe y en el sacerdocio. Dinos, por lo tanto, te rogamos que nos digas, Pedro, príncipe de los apóstoles, cómo las iglesias deben creer en Dios.” [Contra Nestorium,3:12(A.D. 430)]
 
7 A- San Cirilo de Alejandría (C. 424): Sufre ya que ya no se le llame Simón, que ejerza autoridad y que gobierne sobre él ya convertido en Suyo. Por un título adecuado a la cosa, cambió su nombre en Pedro, de la palabra 'petra' (roca); Porque sobre él fue después fundado su Iglesia. (Cyril, T. iv. Comm. En Joan., Página 131) 
 
B- Él (Cristo) promete fundar la Iglesia, asignándole inmutable, como Él es el Señor de la fuerza, y sobre esto Él establece a Pedro como pastor. (Cyril, Comm. En Matt., Ad loc.) 
 
C- Por lo tanto, cuando el Señor había insinuado la negación del discípulo en las palabras que Él usó, "he orado por ti para que tu fe no falle", él inmediatamente introdujo una palabra de consuelo, y dijo (a Pedro) Cuando te hayas convertido, fortalece a tus hermanos. Es decir, "Sos un apoyo y un maestro de aquellos que por la fe vienen a mí". Una vez más, maravillarse también de la comprensión de ese dicho y de la plenitud de la Divina mansedumbre de espíritu. Porque para que el discípulo no se desesperara ante el pensamiento de que después de su negación tendría que ser excluido de la gloriosa distinción de ser apóstol, le llena de buena esperanza, de que alcanzará las cosas buenas prometidas. ... ¡Oh bondad amorosa! El pecado aún no se había cometido, y Él ya extiende su perdón y lo vuelve a poner (Pedro) en su cargo apostólico. (Cyril Comm. Sobre el Evangelio de Lucas)
 
D- Para el maravilloso Pedro, vencido por el miedo incontrolable, negó al Señor tres veces. Cristo cura el error cometido, y exige de varias maneras la triple confesión ... Porque aunque todos los santos discípulos huyeron, ... la falta de Pedro en la triple negación era además, especial y peculiar a sí mismo. Por lo tanto, por la triple confesión del bienaventurado Pedro, la falta de la triple negación fue eliminada. Además, por el dicho del Señor: Apacienta mis corderos, debemos entender una renovación como si fuera del apostolado ya dado a él, lavando la desgracia intermedia de su caída, y la pequeñez de la enfermedad humana. (Cirilo, Com. Sobre el Evangelio de Juan). Ellos (los Apóstoles) se esforzaron por aprender a través de uno, el preeminente, Pedro. (Cyril, Ib., 1. ix, página 736). 
 
E- E incluso el bienaventurado Pedro, aunque está sobre los santos discípulos, dice: "Señor, lejos de ti, esto te será hecho. (Cyril, Ibid., 924). 
 
F- Si el mismo Pedro, ese príncipe de los santos discípulos, se escandalizaba en una ocasión, y repentinamente exclamaba: «Señor, lejos de Ti», ¿qué maravilla de que la tierna mente de la mujer se deje llevar? (Cyril, Ibid, página 1064) 
 
G- Que el Espíritu es Dios, también aprenderemos de ahí. Que el príncipe de los Apóstoles, a quien «carne y sangre», como dice el Salvador, «no reveló» el misterio divino, dice a Ananías: «¿Por qué Satanás ha tentado tu corazón?». (Cyril, T. v. Par. 1. Thesaur, página 340) 
 
H- Además de todo esto, que venga el líder de los santos discípulos, Pedro, que cuando el Señor en una ocasión le preguntó: ¿A quién dicen los hombres que el Hijo del Hombre es? Inmediatamente gritó: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente". (Cyril, T. v. P.2, Hom. Viii De Fest. Pasch, página 105) 
 
I- 'Si no te lavo, no tendrás parte conmigo'. Cuando el Coryphaeus (Peter) había oído estas palabras, él comenzó a cambiar. (Cyril, Ib. Hom.) 
 
J- Este hombre atrevido (Julián), además de todo esto, cavila en Pedro, el escogido de los santos Apóstoles. (Cyril, T. vi.l. ix, Contr. Julian, página 325). 
 
8- Teodoreto, Obispo de Ciro en Siria (450 A.D.):
 
"Veinte y seis años he sido un obispo; innumerables trabajos que he sufrido; He luchado duro por la verdad; He liberado a decenas de miles de herejes de sus errores y los he llevado al Salvador; y ahora me han despojado de mi sacerdocio; ellos me exiliaron de la ciudad. Para mi edad, para mi crecidos pelos gris en la verdad, no tienen ningún respeto. Por lo tanto suplico su santidad para persuadir al muy sagrado y bendito obispo (el Papa León) de que use su poder apostólico y me ordene que me apresure a su Concilio, ya que la Santa Sede tiene precedencia sobre todas las iglesias en el mundo, por muchas razones; y sobre todo por esta, que es libre de toda mancha de herejía, y que ningún obispo de opinión heterodoxa jamás se ha sentado en su trono, ha mantenido la gracia de los apóstoles incorrupto. Confiados en su justicia, voy a aceptar sus decisiones, sean cuales fueren." (Epístola CXVI. Al Presbitero Renato)
 
 
9- Eulogius de Alejandría (581 A.D.): Nacido en Siria, se convirtió en el abad del monasterio de la Madre de Dios en Antioquía. En 579, fue hecho Patriarca de Alejandría; Y se hizo un asociado de San Gregorio el Grande mientras visitaba Constantinopla. Gran parte de su correspondencia subsiguiente aún existe. Ni a Juan, ni a ninguno de los discípulos, dijo nuestro Salvador: "Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos", sino sólo a Pedro. (Eulogius, Lib. II, Cont. Novatian, Ap. Photium, Biblioth, cod. 280) ANTIOQUÍA 
 
10 A- San Maximo el Confesor (650 A.D:), quien fue Padre de la iglesia Griega defiende la Primacia de la Iglesia Romana:
 
"Hasta los confines del universo y por sobre toda la tierra, Todos los que confiesan a Nuestro Señor impecablemente y en términos ortodoxos levantan los ojos hacia la santísima iglesia de los romanos, la contemplan como un sol de luz eterna, contemplan su confesión y su fe, recibiendo de ella la luz brillante y esplendida de los Dogmas Sagrados heredados de los padres, de acuerdo a esa que los inspirados y santos concilios han impecablemente y piadosamente decretado, Pues desde el comienzo mismo, desde que descendió hacia nosotros el Verbo de Dios Encarnado, todas las iglesias Cristianas por doquier, aceptaron a esta Iglesia Romana y la tienen, la mas grande entre todas las iglesias, como una fortaleza única, sólida y firme: como el fundamento que, según la promesa del Salvador, jamás será conmovido por las puertas del infierno (Mt 16:18), como que posee al contrario, las llaves de la fe ortodoxa en El, y su confesión." (Opuscula theologica et polemica, migne, Patr. Graec. 137 a 140)
 
B- ¿Cuánto más en el caso del clero y la iglesia de los romanos que desde antiguo hasta hoy preside sobre todas las Iglesias que existen bajo el sol? Seguramente habiendo recibido esto Canónicamente, tanto de los Concilios y de los Apóstoles como de los príncipes (Pedro y Pablo) y siendo enumerados en su compañía, Ella no está sujeta a los escritos o puntos de los documentos sinodales a causa de la eminencia de su Pontificado...incluso en todas estas cosas toas están igualmente sujetas a ella (la Iglesia de Roma) de acuerdo a la ley sacerdotal. Y entonces sin miedo sino con toda la santa confianza estos ministros (los papas de Roma) son la auténtica roca firme e inamovible que es la mayor grandeza de la Iglesia Apostólica de Roma (Maximus, in J.B. Mansi, ed. Amplissima Collectio Conciliorum, vol. 10).
 
11- Concile de Sardique (343-344?)
 
133 57b ((can.3a) Isidor. can.4) Osius episcopus dixit: Illud quoque (suppl. e graeco: necessario adiciendum est), ut episcopus de provincia ad aliam provinciam, in qua sunt episcopi, non transeat; nisi forte a fratribus suis invitatus, ne videamur ianuam caritatis clausisse. - Illud quoque providendum est: si in aliqua provincia forte aliquis episcopus contra fratrem suum episcopum litem habuerit, non ex his unus ex alia provincia advocet episcopos. - Quod si aliquis episcopus iudicatus fuerit in aliqua causa, et putat bonam causam habere, ut iterum iudicium renovetur, si vobis placet, sanctissimi Petri Apostoli memoriam honoremus: scribatur vel ab his, qui causam examinarunt, vel ab episcopis, qui in proxima provincia morantur, Romano episcopo; et si iudicaverit renovandum esse iudicium, renovetur, et det iudices. Si autem probaverit talem causam esse, ut ea non refricentur quae acta sunt, quae decreverit confirmata erunt. Si hoc omnibus placet? Synodus respondit: Placet.
 
 
11- El final de Pablo de Samosata nos da una interesante pista sobre la primacía del papado en pleno siglo III. Al negarse a renunciar, los obispos sirios acudieron al de Roma, Dionisio, que aprobó las conclusiones del Tercer concilio antioqueno, nombrando en su sustitución a Damno (hijo del desaparecido Demetrio), sacerdote de vida irreprensible. Apeló Pablo al emperador Aureliano, que se hallaba en Antioquía en 272, y este, tras consultar con diversos consejeros, decretó que la sede correspondería “a aquel con quién tuviese correspondencia el obispo de Roma”. Finalmente, Pablo fue desalojado, pero no sin que sus corifeos sostuvieran sus enseñanzas y practicaran bautismos durante casi dos siglos. Destacó entre ellos el presbítero Luciano de Antioquía, hombre virtuoso y fundador de una escuela en la que enseñó una cristología que pretendía llegar a un compromiso entre el modalismo y el trinitarista subordinacionismo (el Hijo o Logos era un ser divino pero subordinado al Padre). En sus tesis, Luciano admitía la divinidad del Logos, pero creado por el Padre en el principio. Tuvo como alumnos a los posteriores cabecillas de la herejía arriana: Eusebio de Nicomedia, Maris, Teognis, y sobre todo su fundador, uno de los más conocidos heresiarcas de la historia, el libio Arrio de Alejandría, que convirtió al Logos en el primer ser creado pero ya no divino. El propio Luciano estuvo separado de la comunión con su obispo durante más de diez años.
 
 
12- JUSTINIAN EMPEROR (520-533) RECOGNIZES THE POPE'S AUTHORITY ON THE EASTERN CHURCHES.
Writing to Pope John II:
 
"Preserved reverence for the See of Rome, and submitted all things to his authority, and has given him unity." The following precept was communicated to its founder, that is, to the first of the Apostles, by the mouth of the Lord , That is, "Feed my lambs." This Seat is certainly the head of all the churches, as the rules of the Fathers and decrees of the Emperors attest, and the words of your reverend piety testify. That what the Scriptures declare, that is, "By me Kings reign, and the Powers dispense justice"; it will be done in you, for there is nothing that shines brighter than genuine faith when shown by a prince , Since there is nothing that prevents the destruction as the true religion, since as both make reference to the Author of the Life and the Light, disperses the darkness and they prevent the apostasy.For which, the Glorious of the Princes, the Power Divine is implored by the prayers of all to preserve your piety in this ardor for the Faith, in this devotion of your mind and in this zeal for the true religion, without failure, throughout your existence (...)The following is the text of the letter of the Emperor Justinian, Victorious, Pious, Happy, Recognized, Triumphant, always Augustus, to John, Patriarch, and very Holy Archbishop of the beautiful City of Rome: With honor to the Apostolic See, A Your Holiness, which is and has always been remembered in Our prayers, both now and before, and honoring your happiness, as is proper in the case of one who is considered as a father, We hasten to bring to the knowledge of His Holiness, Everything concerning the condition of the Church, since we have always had the greatest desire to preserve the unity of your Apostolic See and the condition of the Sacred Churches of God, as they exist today, Perturbation or opposition. Therefore, we have exercised to unite all the priests of the East and submit them to the See of His Holiness, and therefore the questions that have arisen today, although they are manifest and free of doubt and, according to the Doctrine of your Apostolic See, are firmly observed and preached by all the priests. We have considered that it is necessary that you bring them to the attention of His Holiness. For we suffer nothing that refers to the state of the Church, but what causes the difficulty can be clear and free from doubt, to be discussed without being brought to the notice of His Holiness, because you are the head of all The Sacred Churches, For we will exercise in every sense (as has already been said), to increase the honor and authority of your See. .. (Code of Justinian, Book I, Title 1, 4).
 
El EMPERADOR JUSTINIANO (520-533) RECONOCE LA AUTORIDAD DEL PAPA SOBRE LAS IGLESIAS ORIENTALES. 
 
Escribiendo al Papa Juan II: 
 
"Preservó la reverencia por la Sede de Roma, y ​​someto todas las cosas a su autoridad, ya le ha dado unidad. El siguiente precepto fue comunicado a su fundador, es decir, al primero de los Apóstoles, por la boca del Señor, a saber: "Apacienta mis corderos". Esta Sede es ciertamente la cabeza de todas las iglesias, como atestiguan las reglas de los Padres y los decretos de los Emperadores, y las palabras de vuestra reverenda piedad testifican. Por lo tanto, se afirma que lo que las Escrituras declaran, es decir, "Por mí Reyes reinan, y los Poderes dispensan la justicia"; Se realizará en usted. Porque no hay nada que brille con un brillo más brillante que la fe genuina cuando se muestra por un príncipe, ya que no hay nada que impida la destrucción como la verdadera religión, ya que como ambos hacen referencia al Autor de la Vida y la Luz, dispersan la oscuridad Y previenen la apostasía. Por lo cual, el Glorioso de los Príncipes, el Poder Divino es implorado por las oraciones de todos para preservar vuestra piedad en este ardor por la Fe, en esta devoción de vuestra mente y en este celo por la verdadera religión, sin fracaso, durante toda vuestra existencia (...) El siguiente es el texto de la carta del Emperador Justiniano, Victorioso, Piadoso, Feliz, Reconocido, Triunfante, siempre Augusto, a Juan, Patriarca, y muy Santo Arzobispo de la hermosa Ciudad de Roma: Con el honor a la Sede Apostólica, A Vuestra Santidad, que es, y siempre ha sido recordado en Nuestras oraciones, tanto ahora como antes, y honrando vuestra felicidad, como es propio en el caso de alguien que es considerado como un padre, Nos apresuramos a llevar al conocimiento de Su Santidad, todo lo relativo a la condición de la Iglesia, ya que siempre hemos tenido el mayor deseo de preservar la unidad de vuestra Sede Apostólica y la condición de las Sagradas Iglesias de Dios, tal como existen en la actualidad, Perturbación u oposición. Por lo tanto, nos hemos ejercido para unir a todos los sacerdotes de Oriente y someterlos a la Sede de Su Santidad, y por lo tanto las preguntas que han surgido en la actualidad, aunque son manifiestas y libres de duda y, de acuerdo con la doctrina de Vuestra Sede Apostólica, son firmemente observados y predicados por todos los sacerdotes. Hemos considerado que es necesario que se los lleve a la atención de Su Santidad. Pues no sufrimos nada que se refiera al estado de la Iglesia, aunque lo que causa la dificultad puede ser claro y libre de duda, para ser discutido sin ser puesto en conocimiento de Su Santidad, porque usted es la cabeza de todos Las Sagradas Iglesias, pues nos ejerceremos en todos los sentidos (como ya se ha dicho), para aumentar el honor y la autoridad de vuestra Sede. .. (Código de Justiniano. Libro I, Titulo 1, 4).
 
13- Los Ortodoxos se hacen llamar la Iglesia de los siete concilios, entonces que vuelvan a la fe de esos concilios y acepten el primado de Pedro. Que no intenten cambiar la fe antigua. 
 
Concilio de Éfeso, 431. Discurso de Felipe, Legado del Romano Pontífice, en la sesión III:
 
“A nadie es dudoso, antes bien, por todos los siglos fue conocido que el santo y muy bienaventurado Pedro, príncipe y cabeza de los Apóstoles, columna de la fe y fundamento de la Iglesia Católica, recibió las llaves del reino de manos de nuestro Señor Jesucristo, salvador y redentor de género humano, y a él le ha sido dada potestad de atar y desatar los pecados; y él, en sus sucesores, vive y juzga hasta el presente y siempre”
 
Concilio de Calcedonia, 451. Actas del Concilio, Sesión 3:
 
“Por qué el santísimo y bienaventurado León, arzobispo de la gran y antigua Roma, a través de nosotros, y a través del presente Sacrosanto Sínodo, junto con el tres veces bienaventurado y todo glorioso Pedro, el Apóstol que es la roca y fundación de la Iglesia Católica, y la fundación de la fe ortodoxa.. .”