Refutación a los alegatos judíos acerca del juicio de Jesús.

Empecemos con sus alegatos para después exponer la refutación:

 

TODO LO QUE NO SABÍAS SOBRE EL JUICIO A JESÚS. 

***SOLO PARA ESTUDIOSOS Y PERSONAS DE CUALQUIER CREDO,  DISPUESTAS A VER LA OTRA CARA DE LA VERDAD***

 

Entre las acusaciones que la Iglesia ha lanzado contra los judíos, la más dañina era la del deicidio, es decir que fueron los judíos quienes mataron a Jesús. Aunque en ninguna parte del Nuevo Testamento menciona esta acusación en forma explícita, a partir del siglo IV e.C. y hasta el Concilio Vaticano II se la enseñaba, divulgaba y utilizaba para suscitar el odio contra los judíos, y durante los siglos XVIII-XIX, cuando el antisemitismo se secularizó, sin embargo, esta acusación persistía y ayudaba para que se aceptase cualquier difamación referente a los judíos.

 

Históricamente está confirmado que los judíos no tenían razón alguna para participar en el juicio, condenación y aún menos en la crucifixión de Jesús, al contrario ellos querían salvarlo. Sobre este tema habla el siguiente artículo:

 

Al afirmarse que «los judíos mataron a Jesús», se renueva una imputación falsa, y que ha sido fuente de innumerables sufrimientos y derramamiento de sangre judía a través de los siglos, a la vez que demuestra que todavía no se ha producido el cambio de mentalidad esperado como fruto de la Declaración Conciliar Nostra Aetate, en la que se expresó que «aunque las autoridades de los judíos con sus seguidores reclamaron la muerte de Cristo, sin embargo, lo que en su pasión se hizo no puede ser imputado, ni indistintamente a todos los judíos que entonces vivían, ni a los judíos de hoy. Y si bien la Iglesia es el Nuevo Pueblo de Dios y malditos no se ha de señalar a los judíos como réprobos de Dios y malditos, como si eso se dedujera de las Sagradas Escrituras. Por tanto, procuren todos no enseñar cosa que no está conforme con la verdad evangélica y con el espíritu de Cristo, tanto en la catequesis como en la predicación de la Palabra de Dios».

 

El desarrollo del proceso a Jesús y su condenación se encuentran llenos de incógnitas. Muchos libros se han escrito sobre el tema y resulta bastante difícil, en un breve espacio, adentrarse en el estudio de este juicio tan trascendental en la historia de la humanidad, más aún si se considera que los Evangelios son bastante confusos en esta materia y muchas veces contradictorios, cuando no guiados por el claro propósito de exonerar de responsabilidades a los romanos -que son escasamente mencionados- y de hacer recaer todas las posibles culpas en los judíos.

 

¿Cómo se explica el hecho de una entrada triunfal de Jesús a Jerusalem un día domingo, aclamado por una multitud, y que el día viernes de esa semana los habitantes de esa misma ciudad clamaran por su muerte? Nada nos dicen los textos a este respecto.

 

Jaim Cohen, juez retirado de la Suprema Corte de Justicia de Israel, con mentalidad de jurista, en su obra sobre «El juicio a Jesús el Nazareno», plantea las siguientes preguntas para las que luego, en el texto de la obra, trata de encontrar una respuesta razonable:

 

a) ¿Quién arrestó a Jesús: los judíos, los romanos o ambos en conjunto?; b) ¿Para qué fue arrestado y por orden de quién?; c) ¿Para qué fue llevado a casa del Sumo Sacerdote y por orden de quién?; d) ¿Qué aconteció en la casa del Sumo Sacerdote? ¿Realmente se reunió allí el tribunal (Sanhedrín / Bet Din)? Y de ser la respuesta afirmativa, ¿para qué? Jesús fue interrogado por el Sumo Sacerdote? y, en caso de que así fuera, ¿en presencia del Sanhedrín o a solas? ¿Fueron interrogados también los testigos? ¿Cuál fue el objetivo de la investigación y cuáles fueron sus resultados? e) ¿Por qué condujeron los judíos (o algunos de ellos) a Jesús ante Pilato? ¿Realmente no tenían autoridad judicial para imponer la pena de muerte? ¿O tal vez prefirieron dejar la ejecución de la pena capital en manos del opresor romano?; f) ¿Qué aconteció ante Pilato? ¿Fue éste un juicio según el derecho romano o una especie de discusión entre Pilato y los judíos (algunos de ellos), en la que finalmente convencieron (si bien a duras penas) de que entregara a Jesús para su crucifixión?; g) y lo principal: ¿Tenían los judíos (o algunos de ellos), interés en la muerte de Jesús o en su ejecución? ¿Fue demostrada su culpabilidad según la ley judía, de manera que fuera merecedor de la pena de muerte? ¿Tenía Pilato interés en salvar a Jesús o en actuar a su favor? Y si Jesús fue acusado ante Pilato de haber violado la ley romana ¿querría este último o habría podido declararlo inocente?

 

Creemos que sólo quien pueda dar objetiva y razonada respuesta a cada una de las anteriores interrogantes se encontrará realmente en condiciones de emitir un juicio adecuado en tomo al problema principal que nos preocupa, esto es, quién juzgó a Jesús y por qué fue juzgado y condenado.

 

Sobre la posibilidad de un juicio seguido ante el Sanhedrín máxima institución legislativa, administrativa y judicial de aquella época -convocado por el Sumo Sacerdote para una noche en su casa particular, juicio seguido de acuerdo con la ley judía y en el curso del cual Jesús habría sido hallado culpable de blasfemia y condenado a muerte, nos dice el ya citado Jaim Cohén que, según lo que se sabe sobre el derecho judío, todo ello es irreal e imposible por las siguientes razones principales: a) El Sanhedrín no se reunió ni tenía autoridad para reunirse y tratar casos de derecho penal, en la casa del Sumo Sacerdote, o en cualquier otro lugar, fuera de su despacho oficial; b) El Sanhedrín no se reunió, ni estaba autorizado para reunirse y tratar casos de derecho penal, en horas de la noche. Casos de ese tipo se trataban de día y finalizaban de día; c) Casos de derecho penal en los que puede fallarse la pena capital no eran juzgados en días festivos ni en vísperas de la festividad; d) Ningún acusado puede ser condenado sobre la base de su propio testimonio o confesión; e) No se condena a un hombre en juicio, a menos que dos testigos válidos hayan testimoniado que lo vieron cometer el acto por el que es acusado; f) No se condena a un hombre en juicio, a menos que dos testigos válidos atestigüen que lo previnieron previamente para que no cometa el acto impugnado, y g) El delito específico de blasfemia no es cometido hasta que el acusado no prefiere explícitamente en presencia de testigos el nombre expreso de Dios.

Ahora, en lo que respecta a la personalidad de Poncio Pilato y a algunas ca¬racterísticas del juicio seguido ante él, es conveniente destacar, como lo hace Paúl Winter en su libro sobre «El proceso a Jesús», que autores seculares, como Flavio Josefo y Filón, acusaron a Pilato de mezquindad, avaricia, crueldad y menosprecio altanero hacia los sentimientos ajenos y que los evangelistas, en cambio, lo describen de un modo muy distinto: lleno de las intenciones más humanas y honorables hacia los sometidos a su gobierno, hace lo posible por intentar convencerles para que desistan de su locura y, cuando la necesidad le fuerza a cumplir un deber que le repugna, se lava las manos antes de entregar al reo... para que lo ejecuten.

 

Este pasaje del lavado de manos de Pilato es incluido sólo por Mateo (27,24) y no por los restantes evangelistas, y se trata de una costumbre judía, no romana, para indicar su no participación en un acto sangriento. Isaac Asimov, en su «Guía de la Biblia. Nuevo Testamento», la explica diciendo que en el Libro del Deuteronomio (21, 6-7) se manifiesta que si se encuentra el cadáver de un asesinado y no se sabe quien es el asesino y los habitantes de la ciudad más próxima deben llevar a cabo el ritual que allí se ordena para eximirse de toda culpa, y agrega que, posiblemente, por tratarse de una ceremonia de la liturgia judía, el romano Pilato no la habría realizado, pero que Mateo, que sabía mucho del ritual judío y muy poco de las costumbres romanas, la había incluido en su Evangelio con toda la naturalidad del mundo.

 

En lo que respecta a la decisión final de Pilato, señalada en diversos pasajes de los Evangelios (Me 15, 15; Mt 27, 26; Le. 23,24: Jn 19, 16), es interesante destacar, como lo hace Paúl Winter en su ya citada obra, que todos ellos se muestran reacios a afirmar claramente que fue el gobernador romano quien dictó la sentencia de muerte. Añade este autor que «es evidente que Jesús no podría haber sido ejecutado a menos que un magistrado romano dictase un veredicto en ese sentido. Si para ejecutar una pena capital dictada por un tribunal judío se necesitaba la ratificación del gobernador, tal sentencia no habría llevado a la crucifixión del condenado, sino que se habría ejecutado según el procedimiento penal judío» que no contemplaba entre sus penas la crucifixión.

 

En último término, el mismo Paúl Winter coloca de relieve que la afirmación de que Pilato habría entregado a Jesús a los judíos para que lo crucificaran se encuentra desvirtuada por el hecho de que fue Pilato quien ordena que se coloque la inscripción en la cruz; por haber sido soldados romanos los que realizaron la crucifixión, y por el dato de la petición del cadáver de Jesús por parte de José de Arimatea, quien pidió permiso a Pilato para descolgar el cuerpo de Jesús de la cruz y enterrarle, todo lo cual sólo tenía sentido si la sentencia y su ejecución hubiesen sido obra de los romanos, ya que si en verdad Pilato se hubiera «lavado las manos en todo el asunto» y «hubiera entregado a Jesús a los judíos para que hiciesen con él su voluntad», el derecho a disponer del cadáver habría correspondido, obviamente, a los judíos.

 

Refutación:

 

1- Con respecto a que antes del siglo IV no se responsabiliza a los judíos de la muerte de Jesús es falso. Ya desde el siglo I DC poseemos información que delata la participación de los judíos en la muerte de Jesús. 

 

El mismo San Pedro en Hechos 2 nos lo indica después del derramamiento del Espíritu Santo en Pentecostes:

 

22 Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis;

 

23 a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole.

 

San Pablo reafirmaría lo mismo 20 años después en 1 Tesalonicenses 2:

 

14 Porque vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas que ellas padecieron de los judíos,

 

15 los cuales mataron al Señor Jesús y a sus propios profetas, y a nosotros nos expulsaron; y no agradan a Dios, y se oponen a todos los hombres,

 

16 impidiéndonos hablar a los gentiles para que éstos se salven; así colman ellos siempre la medida de sus pecados, pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo.

 

Tenemos a Origenes en el siglo III "Contra celso" libro 1 capítulo 47 corrigiendo a Josefo explica el porque de las calamidades de los judíos:

 

"(...) Now this writer [Josephus], although not believing in Jesus as the Christ, in seeking after the cause of the fall of Jerusalem and the destruction of the temple, whereas he ought to have said that the conspiracy against Jesus was the cause of these calamities befalling the people, since they put to death Christ, who was a prophet, says nevertheless— being, although against his will, not far from the truth— that these disasters happened to the Jews as a punishment for the death of James the Just, who was a brother of Jesus(called Christ),— the Jews having put him to death, although he was a man most distinguished for his justice. Paul, a genuine disciple of Jesus, says that he regarded this James as a brother of the Lord, not so much on account of their relationship by blood, or of their being brought up together, as because of his virtue and doctrine.If, then, he says that it was on account of James that the desolation of Jerusalem was made to overtake the Jews, how should it not be more in accordance with reason to say that it happened on account (of the death) of Jesus Christ, of whose divinity so many Churches are witnesses, composed of those who have been convened from a flood of sins, and who have joined themselves to the Creator, and who refer all their actions to His good pleasure.

 

http://newadvent.com/fathers/04161.htm

 

Interesante es que una fuente extra-Bíblica de un historiador judío culpe también a los éstos aunque éste mismo no crea en Jesús y lo confunda con su Hermano. Esto se entiende en base a que no es Cristiano no estaba sumido en la Paradosis (Tradición Oral Primigenia) que es anterior a los mismos Evangelios y sigue vigente hasta hoy día.

 

Se puede deducir que en el inconciente colectivo de los judíos el pensamiento acerca de la ruina por causa de matar a uno que se creía Profeta circulaba aún pasados 40 años. Y a su vez confirmaba lo dicho por el mismo Jesús, registrado por Mateo (23:32-36) y Lucas (11:49-51).

 

2- Con respecto a la interrogante de como pudo ser recibido un domingo al grito de ¡Hossana! y ser crucificado un viernes se explica mediante varios factores:

 

Primero porque en la decadencia que se encontraba el judaísmo del siglo I a tal punto de crear una religión de elite gobernante y hacer del sacerdocio un negocio familiar, entregarlo sea en vísperas de Pascua o cualquier fecha es a esta altura lo mismo.

Esto se demuestra en base a que el pueblo no conocía la Ley, el mismo Juan lo confirma en el Capitulo 7:

 

47 Entonces los fariseos les respondieron: ¿También vosotros habéis sido engañados?

 

48 ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos?

 

49 Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es.

 

También lo de los 2 sumos sacerdotes que Lucas 3:2 menciona Juan mismo lo esclarece.

 

Antes de proseguir con el testimonio de Juan no está de más resaltar que de los 4 Evangelistas Juan es el que enfatiza la Persona de Cristo por encima de los datos y circunstancias adyacentes mucho más que los demás.

Aparte de ser conocido del sumo sacerdote (Jn 18:16), por lo cual su Testimonio es de vital importancia mostrándonos el ambiente interno del Sacerdocio.

 

Ahora les dejo la cita de Juan 18:

 

13 y le llevaron primeramente a Anás; porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel año.

 

14 Era Caifás el que había dado el consejo a los judíos, de que convenía que un solo hombre muriese por el pueblo.

 

Segundo, porque para los doctores de la Ley la fama de Jesús era notoria (Mt 4:24, 9:26, 14:1; Mr 1:28; Lc 4:37, 5:15) y ellos ya habían intentado hacerlo antes y Jesús se les escabullía:

 

Lc 4:

 

28 Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas,

 

29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle.

 

30 Pero El, pasando por en medio de ellos, se fue.

 

Mr 4:

 

18 Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina.

 

Juan 7:

 

30 Entonces procuraban prenderle; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.

 

8:58 Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, yo soy.

 

59 Entonces tomaron piedras para tirárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo.

 

11:

 

6 Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.

 

7 Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez.

 

8 Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?

 

9 Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo;

 

10 pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.

 

No se puede ser reduccionista a Jerusalén si ya desde antes la "bola de nieve" iba creciendo.

 

Tercero porque con el revuelo que Jesús hizo en su tiempo de Ministerio, sumado al concepto de Mesías como lider político que los judíos esperaban, tal bullicio podría ser considerado como sedición a ojos de los romanos. Por lo cual agitar a un pueblo ignorante de la Ley demostrándole que Jesús era un réprobo aplacaría toda sospecha (Jn 18:14).

 

3 A- Respondiéndole a Cohen acerca de quien lo arrestó a Jesús Mt 26:47 nos dice que fue mucha gente con espadas y palos de parte de los principales sacerdotes y los ancianos.

 

Marcos 14:43 nos menciona a judas, mucha gente con espadas y palos de parte de los principales sacerdotes.

 

Juan 18:2-3 menciona a judas y soldados y alguaciles de los principales sacerdotes.

 

Lucas 22:47-53 menciona a judas, una turba, un siervo del sumo sacerdote, a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos. 

 

Interesante detalle en el verso 52 "que habían venido contra él" indicando que no fueron todos. Con esto cobra sentido el interrogatorio de los fariseos de Jn 7:47-48 preguntando si alguno de los gobernantes o fariseos creía en Él. Vemos un ambiente divido dentro del judaísmo pero aún sin llegar al punto de desestabilizar a la elite gobernante judía.

 

Por el momento los romanos "brillan por su ausencia".

 

B y C- con respecto a la pregunta de para que fue arrestado ya fue contestado arriba según el Escritor del Evangelio de Juan 7:14, convenía que uno muriese y no el pueblo entero. Se deduce de aquí un miedo a ser acusados de sedición si tomamos en cuenta los eventos ocurridos anteriormente a la entrada de Jerusalen y la agitación que se iba dando.

 

Con respecto a la pregunta ¿por orden de quién? Mateo 26:3-4 es muy específico. Nos señala una reunión en el patio del sumo sacerdote caifas con los principales sacerdotes, escribas y ancianos.

 

El verso 5 reafirma lo que se viene diciendo viendo el cuadro completo de los hechos desde el transcurso del Ministerio de Jesús, "no durante la fiesta para que no se haga alboroto en el pueblo".

 

Mr 14:1 señala los mismos actores, y en el verso 2 la cuestión del sigilo (evitar el alboroto).

 

Con estos testimonios podemos extraer a los autores intelectuales del tema en cuestión.

 

Lucas 22 nos muestra el medio eficiente que es judas, dado que el objetivo (Jesús) ya fue enfocado, lo único que faltaba era poner en práctica la operativa que terminaría culminando la fase 1 del plan que era la captura de Jesús.

 

D- Con respecto a que aconteció en la casa del sumo sacerdote (Lc 22:53) tenemos los testimonios que nos brindan Mateo y Marcos una misma versión coincidente, Lucas en cambio se enfoca solamente en el descenlace final que terminaría con la acusación de Jesús por blasfemo.

 

Con respecto al procedimiento relatado en los Evangelios podríamos compararlo con los datos aportados por la Enciclopedia judía para adentrarnos más a fondo en las competencias de sanhedrin:

 

The Great Sanhedrin.

 

In the Talmudic sources the "Great" Sanhedrin at Jerusalem is so called in contradistinction to other bodies designated by that name; and it was generally assumed that this Great Sanhedrin was identical with the Sanhedrin at Jerusalem which is mentioned in the non-Talmudic sources, in the Gospels, and in Josephus. The accounts in the two different sets of sources referring to the Sanhedrin, however, differ materially in their main characteristics. The Great Sanhedrin is designated in the Talmudic sources as "Sanhedrin Gedolah hayoshebet be-lishkat ha-gazit" = "the Great Sanhedrin which sits in the hall of hewn stone"(Sifra, Wayiḳra, ed. Weiss, 19a). The mention of "sanhedrin" without the epithet "gedolah" (Yer. Sanh. i. 19c) seems to presuppose another body than the Great Sanhedrin that met in the hall of hewn stone. For neither Josephus nor the Gospels in speaking of the Sanhedrin report any of its decisions or discussions referring to the priests or to the Temple service, or touching in any way upon the religious law, but they refer to the Sanhedrin exclusively in matters connected with legal procedure, verdicts, and decrees of a political nature; whereas the Sanhedrin in the hall of hewn stone dealt, according to the Talmudic sources, with questions relating to the Temple, the priesthood, the sacrifices, and matters of a kindred nature. Adolf Büchler assumes indeed that there were in Jerusalem two magistracies which were entirely different in character and functions and which officiated side by side at the same time. That to which the Gospels and Josephus refer was the highest political authority, and at the same time the supreme court; this alone was empowered to deal with criminal cases and to impose the sentence of capital punishment. The other, sitting in the hall of hewn stone, was the highest court dealing with the religious law, being in charge also of the religious instruction of the people (Sanh. xi. 2-4).

 

http://www.jewishencyclopedia.com/articles/13178-sanhedrin

 

Podemos notar un procedimiento irregular, como por ejemplo la reunión en la casa del sumo sacerdote. Otra cosa interesante es que este sanhedrin trataba temas judiciales con una competencia política. Por lo que nos dice la Enciclopedia judía habían 2 magistraturas u órganos competentes, cada uno según sus funciones.

 

Podemos ver primero un desfile de testigos pero aún la causa no aparecía dado que los testimonios no concordaban.

 

Lo interesante es que mientras Jesús se mantenía en silencio y se manifestaba un circo en Su contra y el sumo sacerdote entra en acción haciéndole una pregunta específica: "eres Tú el Cristo, el Hijo del Bendito".

 

Ésto nos da a entender que Caifas conocía la causa mostrándonos lo orquestado del asunto, porque si vamos a los procedimientos del sanhedrín se llevó a Jesús para matarlo a un tribunal político y se lo terminó condenando por una afirmación de índole religioso. 

 

Aquí vemos una doble moral por parte de las autoridades judías. Por otro lado visto que por una blafemia no lo podían matar dado la clase de "delito" cometido por Jesús lo llevan a pilato para darle muerte en base a una afirmación religiosa por la cual no lo podían matar desde la competencia política (Juan 18:31) pero sumándole un tinte político y mentiroso a la vez:

 

“A este hombre lo hallamos subvirtiendo a nuestra nación, y prohibiendo pagar impuestos a César, y diciendo que él mismo es Cristo, un rey” [(Lucas 23:2). Comparar con (Mt. 22.15-22; Mr 12:13-17; Lc. 20.20-26)].

 

Con un toque de manipulación: 

 

"pero los judíos daban voces diciendo: si a Éste sueltas, no eres amigo del Cesar; todo el que se hace Rey al Cesar se opone". (Juan 19:12). 

 

Y por último la declaracíon del pueblo judío asumiendo toda la responsabilidad sobre lo sucedido:

 

"Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su Sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos" (Mt 27:25).

 

Esto confirma una etapa lamentable del pueblo judío, dado que según el Profeta Ezequiel los hijos no tienen que pagar por los padres (Ez 18), aumentando así la inoperancia de una clase sacerdotal que sabía perfectamente la ignorancia del pueblo (Jn 7:49), y confirmando otra vez las denuncias de Jesús:

 

"¡Ay de ustedes, intérpretes de la ley! Porque han quitado la llave del conocimiento. Ustedes mismos no entraron, y a los que estaban entrando se lo impidieron." (Lc 11:52).

 

Con esto podemos observar como en la marcha se va llevando a cabo una operativa improvisada, desde el cambio de órgano jurídico a religioso, cambio de causas para que los romanos lo maten alineando los intereses judíos, y la competencia sin fuerza de la Ley religiosa de ellos con la competencia política y los intereses romanos.

 

E- Este punto es interesante porque señala que no se puede dar muerte a alguien a menos que hayan 2 testigos válidos.

 

Si vemos la afirmación de Jesús de Ser el Hijo de Dios (blasfema según los que lo enjuiciaron, Lv 24:16) y la posterior de venir en las nubes (Dn 7:14) y los actores de la situación se pueden tener más de 71 testigos incluyendo los miembros del sanhedrin, la guardia y otros actores como alguno de los falsos testigos que ya se habían presentado previamente.(Mt 27:64).

 

F- Los juicios en la ley romana:

 

1.Era el magistrado que presidía –el praetor- quien ejercía el derecho de admisión de una acusación criminal contra alguna persona. Bajo la ley romana no existían abogados acusadores de oficio. 

Los ciudadanos privados presentaban las acusaciones y actuaban en el proceso.

 

2.En el caso de que existiera más de un acusador, se efectuaba una vista previa a fin de determinar quién actuaría como acusador.

 

3.Se efectuaba una audiencia privada a fin de que el presidente del tribunal pudiera adquirir un conocimiento más completo de las acusaciones.

 

4.El acusador y sus testigos presentaban los cargos procesales.

 

5.Se hacía la presentación formal de la acusación ante el juez que presidía, y se decretaba fecha para el juicio.

 

6.En el día señalado se iniciaba el juicio. Los portavoces convocaban a los jueces que constituían el jurado.

 

7.Tenía lugar la nominación del jurado o jueces, que se efectuaba escribiendo en tabletas el nombre de un número de ciudadanos, depositándolos en una urna, y extrayendo de allí el número requerido de componentes.

 

8.En el forum se ponían sillas para los jueces, y tenía lugar allí el procedimiento judicial. Los juicios romanos sólo podían celebrarse con luz de día, desde el amanecer hasta una hora antes de la puesta de sol.

 

9.Finalmente se producía la decisión de los jueces, quienes emitían su voto utilizando piedras negras y blancas a modo de papeletas, la blanca indicando absolución y la negra condenación.

 

https://atlasdelabiblia.wordpress.com/tribunal-romano/

 

Tomando esta referencia podemos señalar que los primeros cuatro puntos fueron cumplidos debidamente.

 

En el quinto es cuando aparecen las irregularidades, no hubo presentación formal, ni fechas , ni se menciona al forum aunque quiza podriamos tomar el caso como urgente desde una óptica romana en base a la amenza que Jesús reprentaba según las acusaciones judías.

 

Otro factor a tomar en cuenta es la presión psicológica de pilato en base a un escenario confuso:

 

Su propia convicción de la inocencia de Jesús (Lc 23:14), el frenesí del pueblo pidiendo la crucifixión (Mt 27:22, Mr 15:13-14, Lc 23:3), la presión de su esposa en base a sus sueños que la atormentaban (Mt 27:19), y la desconfianza hacia los mismos judíos conociendo sus motivaciones (Mc 15:10).

 

G- Con respecto al interés de algunos judíos en matar a Cristo ya fue respondido previamente en el racconto previo a la entrada a Jerusalén (Mr 4:18; Lc 4:28-30, Jn 7:30, 8:58, 11:6-8)

 

4- Ahora con respecto a las afirmaciones de cohen de que el Sanhedrín no se reunió ni tenía autoridad para reunirse y tratar casos de derecho penal, en la casa del Sumo Sacerdote, o en cualquier otro lugar, fuera de su despacho oficial; no se trataban estos casos en días festivos y las demás incluyendo la hipótesis de ser devuelto y ajusticiado por los judios...

 

Desde el punto de vista del derecho es inválida una reunión nocturna y las condiciones en que estos sucesos son relatados en los Evangelios, pero dada la decadencia existente del pueblo judío en base a la ignorancia de la gente, las denuncias de Jesús, la Institucion espiritual elitizada y la influencia hacia el poder político podemos concluir que el campo fáctico (de los hechos) aunque no se ajusta al derecho, lo hace muy creíble.

 

Para fortalecer esta postura traeré testimonios prácticamente contemporáneos de los cronistas romanos con respecto a los judíos:

 

Cornelio Tácito (segunda mitad del siglo I DC):

 

"Las costumbres judías son tristes, sucias, viles y abominables, y si han sobrevivido es gracias a su perversidad. De todos los pueblos esclavizados, los judíos son los más despreciables y repugnantes…".

 

Quintiliano (segunda mitad del siglo I DC):

 

"Los judíos son un escarnio para el resto de los hombres, y su religión es la encarnación de la superstición."

 

Séneca (65 DC):

 

"Esta gente perversísima ha llegado a extender sus costumbres en el mundo entero; vencidos han dado leyes a los vencedores."

 

Marco Tulio Cicerón (esta es de la década del 40 AC):

 

"vosotros sabéis cuan considerable es su número (el de los judíos), cuan unidos son, cuanta influencia tienen en nuestras asambleas del senado romano."

 

Por algo será que después de la pérdida de su independencia los romanos pusieron gobernadores títeres como herodes con ascendencia semita emparentándose con los judíos.

 

Y Petronio (primera mitad del siglo I DC) nos dice qu el emperador Tiberio los expulso también ya que consideraba que consideraba a la comunidad judía como "un peligro para Roma" y indigna de permanecer entre los muros de la “Urbs".                 

 

Visto esto, la presión política y la extorsión es un común denominador entre los principales judíos de aquella época, hace creíble lo sucedido con Jesús en los Evangelios.

 

5 A- Contestandole a Winters se olvidó de que en Lucas 13:1-5 se relata la crueeldad de pilato y la falta de reverencia hacia la espiritualidad judía al mencionar la matanza de los galileos a la hora de los sacrificios de ellos.

 

También se olvida que el Eje central de los evangelios es Jesucristo, por lo cual los detalles mencionados con pilato son los que se relacionan con Jesús. Esto se fortalece con el Texto ya citado de Lucas, dado que en base a la situación relatada el mismo Jesús la toma como punto de partida para manifestar una enseñanza.

 

Veamos el Texto de Lucas 13:

 

1 En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos.

 

2 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos?

 

3 Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

 

4 O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén?

 

5 Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

 

¿Qué culpa tiene pilato de quedar "como bueno" al lado de quienes llevaron a la muerte a un inocente, porque sacó a luz toda la maldad que discimulaban y la ignorancia con que profesaban su vida diaria?

 

B- Y lo del lavado de manos es obvio que es una costumbre judía, y fue un mensaje deslindándose de todo responsabilidad ante el frenesí de los judíos. Por eso mismo ellos le respondieron:

 

"Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos" (Mt 27:25).

 

Por último, que sea un ritual judío no cambia la visión despreciable que él tenga hacia ellos, porque en Lc 13 lo demostró muy bien.

 

Si Mateo lo registró con naturalidad es porque entendió perfectamente el mensaje, dado que su Evangelio es dirigido a judíos por ser el que más citaciones de Profecías contiene, más semitismos y según la tradición Cristiana hizo previamente una versión en hebreo (Eusebio, Historia Eclesiástica, Libro 3, capítulo 24).

 

Por lo cual la hipótesis de asimov es un poco apresurada por no tomar en cuenta los factores ya mencionados.