LA VISION BEATIFICA Y LA INTERCESION DE LOS SANTOS

Por: Ada Mireya Espinosa H.

La visión beatífica (Del Latín beatus="Feliz") es, dentro de la concepción doctrinal cristiana un privilegio divino que consiste en el conocimiento inmediato de Dios. Es visión intuitiva, "cara a cara", de la divina esencia, sin mediación de criatura, de modo inmediato y desnudo, clara y patentemente. Este privilegio lo tienen los angeles y las almas de los justos (Entre ellos María y todos los Santos).

Dios creó a Adán y Eva inmaculados para que fueran padres de una descendencia santa; para que ellos y su descendencia gozaran eternamente de la visión beatifica de Dios; ellos gozaron de la visión beatífica en el Edén, pero la perdieron al caer en pecado (Gn 3:13).

Por los méritos de Cristo, los que van al cielo reciben el don de la visión beatífica. Ésta comienza en el momento en que el alma entra al cielo, aún antes del juicio final, y continúa hasta la eternidad.

Se le llama VISIÓN por analogía con la visión natural, para distinguir este conocimiento de Dios del que la mente humana puede adquirir en la tierra. Se le llama BEATIFICA porque por esta visión los que están en el cielo son Bienaventurados y participan de la Felicidad de Dios al contemplarlo "cara a cara".

En el AT hay determinadas referencias a ese conocimiento intuitivo de Dios. Se asocia a cierta plenitud caracterizada por una serie de bienes o regalos divinos:

-Dios tiene la plenitud del ser y hace partícipe de ella a la criatura.

- Es el Dios vivo por excelencia y comunica su vida a los elegidos.

"Los rectos verán su benigna faz" (Salmo 11:7)

En el NT la vida eterna también tiene su dimensión de visión de Dios o de las grandezas reservadas para los suyos.

"A Dios le veremos cara a cara porque ahora le vemos por medio de un espejo" (1 Cor 13:12). Será una visión como la que tienen los ángeles que "ven el rostro del Padre" (Mt 18:10). Y bienaventurados los limpios de corazón porque verán a Dios (Mt 5:8). En este mundo no podemos llegar a ello porque "Aún no se ha manifestado lo que seremos...Pero seremos semejantes a El porque lo veremos tal cual es" (1 Jn 3:2)

Esta es la base en la cual "se ancla" la Doctrina Católica sobre la Intercesión de los Santos: La iglesia considera que aquellos que pertenecen a la iglesia Triunfante (Aquellos que se encuentran en el cielo en presencia del Señor) pueden interceder por nosotros ante Dios para que nos brinde su auxilio oportuno y nos ayude en nuestro camino hacia Él. Por el hecho de que los del cielo están mas íntimamente unidos con Cristo, consolidan mas firmemente a toda la iglesia en la santidad...no dejan de interceder por nosotros ante el Padre y presentan por medio del Unico mediador, Cristo Jesús, nuestra solicitud...su intercesión es pues de mucha ayuda en nuestra debilidad.

Es frecuente encontrar ante esta doctrina una fuerte oposición protestante:

Objeción 1: Tachar de idolatría el pedir a alguien que no sea Cristo que interceda por nosotros ya que El es el Unico mediador entre Dios y los hombres. Basan su argumento en 1 Tim 2:5.

Lo primero que hay que recalcarles es que idolatría es poner algo en lugar de Dios, pero al pedir a los Santos que intercedan por nosotros ANTE DIOS por los méritos de Cristo, es claro que no los estamos poniendo a ellos en el lugar de El.

-Job intercedió por los hombres que le inventaron lo que él no hizo (Job 42:8)
-Moisés intercedió por el pueblo (Num 14:19; Ex 32:10-11)
-Abraham intercede por Sodoma y Gomorra (Gn 18:20-21; 23-24)
-María intercede en las bodas de Caná (Jn 2:2-11)

Objeción 2: Pero todos ellos estaban vivos cuando intercedieron....los muertos no tienen conciencia de nada. Basan su argumento en Eclesistés 9:4-6.

¿Los Muertos nada saben?

Cito el comentario del autor Protestante Juan Pablo Valles, que si bien, refuta al aniquilacionismo, nos deja expuesta la actividad post mortem de ellos. Aparte que usar este Texto es algo errado, ya que en el AT los que partían con el Señor iban al Seno de Abraham (Lc 16:19-31), aún la presencia de Dios no había sido abierta a los hombres.

La Biblia dice en Eclesiastés 9:5:

"Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido". (Nueva Versión Internacional). Con este texto, muchos intentan decir que la muerte es algo inconsciente. ¿Dice eso? No.

En los escritos del Nuevo Testamento hay una forma hebrea de explicar las cosas denominada "paralelismo", que consiste en ampliar la información de algo con un comentario posterior; esto funciona mucho en los salmos y libros sapiensales, y este texto de Eclesiastés es un ejemplo de ello. Para ampliar lo que queremos saber acerca del verso 5, debemos ir ahora al 6, que dice: "Sus amores, odios y pasiones llegan a su fin, y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida". Aquí tenemos lo que quiere decir el autor, y no es precisamente acerca de la inconsciencia del alma o del que muere, sino a su falta de conocimiento sobre las cosas terrenales, pues dice: "y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida". Observe claramente que el autor está comparando las cosas que se hace en esta vida, y dice que tales ya no se tendrán después que morimos, que nuestros amores, nuestras pasiones y odios ya no las podremos disfrutar. Ahora bien, ¿Dónde dice el texto que estaremos inconscientes después de muertos? Obviamente no lo dice, y sería irresponsable de nuestra parte admitir tal cosa. Un autor [Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996] nos dice acerca del texto:

"Cuando Salomón dice que los muertos no saben nada y que no hay trabajo, ni planificación, ni conocimiento, ni entendimiento en la muerte, no está contrastando la vida con la vida después de la muerte, sino la vida con la muerte. Una vez que usted muere, no puede cambiar lo que ha hecho. La resurrección a una nueva vida después de la muerte era un concepto vago para los creyentes en la época del Antiguo Testamento. Sólo quedó claro después de que Jesús se levantó de los muertos."

Pablo también aclara que saliendo de este cuerpo VIVIREMOS con el Señor (2 Cor 5:1-9)

Estos hermanos separados se olvidan de que la Revelación de Cristo es que Él ha venido para que tengamos vida eterna y en abundancia y que Dios no es un Dios de muertos sino de Vivos. (Mc 12:26-27)

Jesús habló con Elias y Moises (Mc 9:1-4)

Si los Santos que están en el Cielo no están relacionados con nosotros y nada saben de lo que ocurre en la tierra, ¿porqué el Rey Joram recibió una carta del profeta Elías después de su asunción?

2 Cron 21:

12 Y le llegó una carta del profeta Elías, que decía: El Señor tu Dios, el Dios de David tu padre ha dicho así: Por cuanto no has andado en los caminos de Josafat tu padre, ni en los caminos de Asa rey de Judá,

13 sino que has andado en el camino de los reyes de Israel, y has hecho que fornicase Judá y los moradores de Jerusalén, como fornicó la casa de Acab; y además has dado muerte a tus hermanos, a la familia de tu padre, los cuales eran mejores que tú;

14 he aquí el Señor herirá a tu pueblo de una gran plaga, y a tus hijos y a tus mujeres, y a todo cuanto tienes;

15 y a ti con muchas enfermedades, con enfermedad de tus intestinos, hasta que se te salgan a causa de tu persistente enfermedad.

Dejo este análisis tomado de un libro Protestante, "Proceso a la biblia de los tj" de Eugenio Danyans:

El testimonio de Pedro

El apóstol Pedro también creía claramente que, después de su muerte, estaría cara a cara con Su Creador. El testimonio de Pedro es comúnmente pasado por alto, pero es muy revelador. El apóstol está consciente de que la hora de su muerte está cerca, y escribe en su segunda epístola:

"sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas." (2 Pedro 1:14-15).

Un análisis del griego, en este versículo, revela tremendas verdades y nos aclara cuán profunda es la inspiración del Espíritu Santo es las Escrituras. Pedro escribe: "sabiendo que en breve he de abandonar el cuerpo" (literalmente: "sabiendo que viene rápidamente el levantamiento de mi tienda de campaña"); "procuraré que después de mi partida" (griego: "meta ten emen exodon"); "podáis en todo momento tener memoria de estas cosas."

¿Qué quiere decir todo esto? Pedro sabía que moriría pronto, y finalmente fue martirizado alrededor del año 68 d.C. La palabra que Pedro utiliza aquí es "exodon", y se traduce por partida. Vine nos cuenta que este término significa "un camino de salida", y es una palabra que nunca expresa la idea de dejar de existir o morir, sino que indica traslado a otro lugar, pasar por una vía. Y es interesante el hecho de que los israelitas que cruzaron el mar rojo no quedaron inconscientes después de cruzarlo, sino que estaban vivos después de haber cruzado. Salir, no significa dejar de existir, sino trasladarse a otro lugar.

Podemos ver aquí que Pedro después de muerto físicamente se encargará de recordar las cosas.

Ahora siendo honestos y articulando lo expuesto por Pedro y que admás para Dios los muertos en Cristo están vivos (Mt 12:27, Lc 20:38) y son testigos como dice Hebreos 11-12:1 junto con los ángeles (1 Cor 4:9, Mt 18:10)...

¿es descabellado que los Santos siendo concientes de nuestras necesidades se las presenten a Dios??

Objeción 3: No hay garantía de que María, los Santos y Angeles intercedan por nosotros ante Dios.

La biblia enseña que aquellos que han muerto están en su presencia clamando (Ap 6:9/11; Apoc 5:8; Apoc 8:3/4)

Dejo más del libro ya citado de Danyans:

Hebreos 12:1

En hebreos 12 se nos habla de una nube de testigos que están en derredor nuestro. ¿Qué quiere decir eso? Esta gran nube de testigos está formada por la lista de personas mencionadas en el capítulo 11 del libro. Lo interesante de esto es lo que dice el apóstol: "teniendo en derredor nuestro". La palabra usada aquí es "prokeimai", y se traduce por "que tenemos por delante". Este término significa literalmente "yacer delante". Imagine usted lo que significa esto: que si tenemos a nuestro alrededor a estas personas entonces debemos despojarnos del pecado que nos asedia. Dicho de otra manera, estas personas no están muertas! Y eso es compatible con las enseñanzas de Jesucristo de que Dios no es Dios de muertos sino de vivos, ¿porqué? Porque para Dios nadie muere!

Los protestantes afirman que no tenemos ninguna relación con los Santos del cielo y que por tanto no pueden interceder por nosotros, pero la biblia claramente enseña que ahora, por Cristo y en Cristo, hemos logrado acercarnos a la asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos y a los espíritus de los justos llegados ya a su percección. Este es el verdadero fundamento de la doctrina de la Comunión de los santos.

" Ustedes, en cambio, se han acercado al Monte Sión, ciudad del Dios vivo, la Jerusalén Celestial, y a miríadas de ángeles, reunión solemne, y a la asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los santos llegados ya a su perfección, y a Jesús, mediador de una Nueva Alianza, y a la aspersión purificadora de una sangre que habla mas fuerte que la de Abel" (Heb 12:22).

"Pues los ojos del Señor miran a los justos y sus oídos escuchan su oración" (1 Pedro 3:12).

¿¿Acaso piensan los protestantes que Dios deja de inclinar su oído a las oraciones de los justos precisamente cuando están en mayor intimidad con Él??

¿¿PERO QUE CREIAN SOBRE ESTO LOS PRIMEROS CRISTIANOS??

Los cristianos de las catacumbas, aquellos que recibieron se Fe de los Apóstoles, creían que los Santos del Cielo y los angeles podían interceder por los de la Tierra. Veamos como ejemplo estas citas:

Pero tú, habiendo sido fortalecido por el santo Angel que viste y habiendo obtenido de él su intercesión... 
(Pastor de Hermas 3:5/4 año 120 siglo II)

Porque si los santos ven en esta vida sólo mediante espejo y en enigma pero en la futura verán cara a cara, es absurdo no sostener lo mismo, guardadas las debidas proporciones, acerca de las demás facultades y virtudes, y más teniendo en cuenta que allí en el cielo se perfeccionan las que se adquirieron en esta vida. Y una de las principales virtudes, según la mente divina, es la caridad con el prójimo, virtud que los que murieron santos se ha de pensar la tienen para con los que se debaten en esta vida en grado mayor que los que todavía se encuentran en humana debilidad pretendiendo apoyar la lucha de otros más débiles… […] Pero no sólo el sumo sacerdote, [Jesucristo], ora por aquellos que oran sinceramente, sino también los ángeles… así como también las almas de los santos que ya se han dormido. (Orígenes, Tratado sobre la oración 9:2 y 11, año 233)

Gentiano, creyente, en paz, que vivió veintiún años, ocho meses y dieciséis días, y en tus oraciones pide por nosotros, porque sabemos que estás en Cristo (Inscripción lápida cristiana nº 29, año 250)

Debemos estar mutuamente conscientes uno del otro, oremos por cada uno, y si uno de nosotros, por la rapidez de la divina dignación, parte primero, que nuestro amor continúe en la presencia del Señor, que nuestra oración por nuestros hermanos y hermanas no cesen en la presencia de la misericordia del Padre. (carta de San Cipriano de Cartago al papa San Cornelio escrita en el año 252)

Madre de Dios, atiende mis peticiones, no nos abandones a la adversidad y rescátanos del peligro (Papiro de Rylands 470, año 250)

Entonces [durante la oración eucarística] conmemoramos a aquellos que ya han dormido: primero a los patriarcas, a los profetas, apóstoles y mártires, para que a través de sus oraciones y suplicas, Dios reciba nuestras peticiones. (San Cirilo de Jerusalén. Lecturas catecumenales 23:9, año 350)

Sí, yo estoy seguro de que su intercesión [de mi padre] es ahora más eficaz que su protección anterior, pues está más cerca de Dios ahora que se ha despojado de las ataduras del cuerpo y liberado su mente de la arcilla que la oscurecía, y mantiene conversación [con Dios] desnudo con la desnudez de la más pura alma primigenia.(San Gregorio Nacianceno. Oraciones 18:4, año 374)

Por lo tanto, si la Iglesia primitiva creía en la intercesión de los santos del cielo, no es posible pensar que ellos aprendieron de los apóstoles su fe de forma errónea y no fue hasta 1600 años después cuando algunas personas comenzaron a entender lo que los apóstoles habían querido realmente decir.

CONCLUSIÓN:

Hemos visto que la Biblia no solo no niega la intercesión entre los cristianos sino que la alienta y da numerosas muestras de su acción. Hemos visto así mismo que hay muestras en el Nuevo Testamento de que esa intercesión puede tener también lugar entre los santos del cielo y los pecadores de la tierra. Hemos visto que la Iglesia primitiva creía también en el poder de la intercesión entre los cristianos de este mundo y los que gozan de Dios en el cielo. Hemos visto que la idea que la mayoría de los protestantes tienen sobre la doctrina católica de la intercesión es equivocada, lo que les lleva a considerarla injustamente idólatra. Por lo tanto es una verdadera lástima que nuestros hermanos protestantes se pierdan uno de los tesoros de la Iglesia de Jesús y no puedan beneficiarse de la ayuda de los santos, que es mucho más poderosa que la ayuda que sus hermanos de aquí, pecadores también igual que todos, pueden sin duda ofrecer.

Dios les bendiga!!!