Juan y Apocalipsis

Papiro 47 (siglo III)

Carta de Crisóstomo a Marón (PG 52:630, 407 DC)

1- Acerca de quien Escribió el Apocalipsis Hipólito, Melitón, Clemente y Orígenes creían que lo Escribió Juan.

Por lo de decir que es otro haciéndose llamar "el Presbítero" es en base a su identificación en las Epístolas y la diferencia de estilo con respecto al Apocalipsis no es algo nuevo, pero si contextualizamos en base a que Juan era el último de los Apóstoles vivos, cumplía funciones de Anciano/Presbyteros es claramente entendible porque se identifica como tal.

Por lo de la identificación con la palabra "Presbytero" tenemos a Pedro que así lo confirma (1 Ped 5:1) siendo intercambiable con la calidad de Apóstol y Testigo de Cristo en su debido contexto.

Si vamos al estilo de redacción el autor de Apocalipsis habla como hermano y consiervo de los padecimientos en Cristo (Ap 1:9) haciendo a un lado su autoridad Eclesial debido a que lo que Escribe, exhorta y amonesta no son situaciones que a él le toque juzgar, porque si vamos al caso de las 7 Iglesias CANALIZA las Instrucciones despojándose de sí mismo para hacer que dichas instrucciones sean trasmitidas lo más fiel posible a lo que la Suprema Autoridad ordena.

Otra cosa a tener en cuenta y es la clave para conocer al autor del Apocalipsis es el capítulo 21 del Evangelio del discípulo amado, que es claramente un añadido hecho a posteriori por una comunidad Joanina.

En dicho añadido tenemos detalles interesantes los cuales nos ayudan al autor del Libro de Apocalipsis:

"18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.

19 Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.

20 Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar?

21 Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste?

22 Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.

23 Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?"

En este párrafo podemos detectar que la euforia escatológica seguía vigente cuando decodifican erróneamente las palabras de Jesús creyendo que el discípulo amado no moriría (cf 1 Cor 15:51-53).

Como también lo referente al martirio de Pedro (verso 18 y 19) coincidente con la tradición (el único detalle no especificado es la posición de su cabeza).

Pero lo referente al autor de Apocalipsis está en la verdadera decodificación de las Palabras de Jesús:

"Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?"

Como sabemos según la Tradición Pedro murió martirizado y Juan fue el último en morir. Y si tomamos que el discípulo amado fue visitado por Jesús tiempo después del martirio de Pedro, podemos concluir que este capítulo es un epílogo hecho por tal comunidad Joanina como nota aclaratoria de la restitución de Pedro y la autoría del Apocalipsis, en el cual el autor se identifica como Juan.

2A- Con respecto al estilo helénico del Evangelio y hebreo del Apocalipsis, el propio contexto histórico nos puede dar ciertos indicios de la diferencia entre los Textos si es que son del mismo autor.

Juan se situa en medio de la controversia gnóstica, una herejía que pegó muy fuerte a tal punto de reestructurar la vida de Jesús y posteriormente con marción mutilar el Canon que estaba en circulación (solo tomó las Epístolas Paulinas que no eran pastorales y mutiló los detalles del Nacimiento de Cristo en Lucas).

Ellos pretendían ser la Iglesia fundada por Jesucristo y decían recibir enseñanzas secretas de los Apóstoles. Como medida a esto se denominó Católica a la Iglesia por el año 110 DC y se comenzó a usar la Sucesión Apostólica como sello de autenticidad.

Si vamos a la evidencia interna que el Evangelio nos presenta veremos constantes alusiones a la Encarnación "y el Verbo se Hizo Carne" (Jn 1:14); o Jn 6:

"53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

55 Porque mi carne es VERDADERA comida, y mi sangre es VERDADERA bebida.

56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él."

Jn 13:23,

"Uno de Sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa RECLINADO EN EL PECHO DE JESÚS."

Juan 19:34,

"pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua."

Otro detalle muy interesante es la no mención de las Palabras de Consagración y el no señalar los Elementos Eucarísticos para que no digan: "es simbólico", "es espiritual", etc.

Aparte de estas alusiones el lenguaje se tiene que adaptar a los receptores en su mayoría griegos usando helenismos como "Logos", "Theos Monogenes", dualismos muy comunes entre griegos (Demócrito "llenura y vacío", Platon "el topus uranus" y "el mundo de las copias", Parménides "Ser y no ser", los gnósticos "espíritu y materia") en el caso de Juan "luz y tinieblas".

B- Yendo al Apocalipsis el fin del Libro es otro, advertir de los sucesos escatológicos, corregir a 7 Iglesias arquetípicas en sus falencias, comunicar y castigar los abusos en determinadas comunidades Cristianas y completar la Revelación dada en los Libros Sagrados del Antiguo Testamento.

Con respecto a este detalle vemos similitudes con el Libro de Daniel (en el capítulo 13 en especial), el fin de la lucha cósmica que la humanidad es partícipe solucionando las consecuencias desencadenadas en Gn 3. También podremos ver alusiones a parábolas de Jesús como por ejemplo la siega" (Mt 13:24-30; Ap 14:14-20), la vendimia (Jesús en Mt 21:33 hace una alusión indirecta aquí pero en Is 63 aparece más desarrollado el concepto), etc.

En fin, la Iglesia de fines de siglo I seguía esperando la Paraousia Gloriosa y en el Libro de Apocalipsis uno de sus propósitos aparte de los ya mencionados era que el ánimo no decaiga y muchos terminen apostatando (este problema se venía arrastrando desde mediados de la sexta década, ver 2 Ped 3:9).

3- Una cosa que quisiera agregar siguiendo los comentarios anteriores es con respecto a las diferencias de estilos.

Se sabe que cualquiera que lea por ejemplo la Historiografía de Heinrich Denzinger notará que desde el siglo IV se cuestionaba acerca de los autores de Juan y los Evangelios.

Dejaré un fragmento del decreto de San Dámaso (D-84):

"(...) Asimismo un libro del Apocalipsis de Juan y un libro de Hechos de los Apóstoles.

Asimismo las Epístolas canónicas, en número de siete: dos Epístolas de Pedro Apóstol, una Epístola de Santiago Apóstol, una Epístola de Juan Apóstol, DOS EPÍSTOLAS DE OTRO JUAN, presbítero, y una Epístola de Judas Zelotes Apóstol (...)"

Es normal y comprensible tal objeción pero no tan tajante como la alta crítica propone.

A modo de ejemplo puedo citar a Juan Crisóstomo escribiendo cartas a Marón (PG 52:630), ambos de Antioquía de Siria pero las cartas están en griego. Y no solo eso, sino que aquí dado el contexto de la carta muy similar al de Apocalipsis debido a que Crisóstomo había sido desterrado, podemos ver un estilo completamente diferente al que nos tiene acostumbrados en sus escritos Teológicos.

En fin, el modernismo pegó muy fuerte en el siglo XIX pero no es un gigante de monolito.

Algunas objeciones:

1- Obviamente, los esfuerzos por dar la autoría del Cuarto Evangelio al Apóstol Juan caen por tierra al comprobar que episodios en los que él, junto a Santiago y Pedro, no aparecen en el Evangelio a él atribuido, además de dar una 
imagen muy negativa de Pedro...

2- Otra prueba de la no-autoría de Juan es que el apóstol murió mártir, tal como se deja ver en el relato de la petición de la madre de los hijos de Zebedeo, en el cual, Jesús los cuestiona sobre si serán capaces de beber el cáliz (martirio), a lo que ellos responden afirmativamente, y el Nazareno lo reitera, dando a entender que ambos hermanos y apóstoles murieron violentamente...

3- Buena parte de la crítica moderna piensa que estos argumentos no son convincentes. Por una parte, porque considera que los sinópticos no siempre pueden utilizarse como fuentes históricas y, por otra, porque los argumentos citados y otros que se podrían aducir no son concluyentes y dejan abierta la puerta a muchas incógnitas (por ejemplo, ¿cómo es que el Evangelista, si era Juan apóstol, no dice nada de la transfiguración o de la oración en el huerto de Getsemaní?). Además, ven puntos oscuros en la tradición eclesiástica más antigua.

- Juan Chepa. Introducción a los escritos de san Juan (libro). EUNSA, P. 52-53.

Respuesta:

1- La imagen de Pedro no es del todo negativa: 

es de los primeros personajes en entrar en escena y se lo identifica como discípulo de Juan el Bautista. Esto da cierto atisbo de virtud en él como hombre que busca la justicia. Apenas aparece en escena Jesús le cambia el nombre. Los que estudiamos la Biblia sabemos muy bien lo que significa un cambio de nombre en la cultura semítica: autoridad delegada, bendición, propósito Divino en este caso (aclaro esto porque en la Bibla hay casos de cambios de nombre que pretenden dar un resultado negativo como en Daniel y sus amigos cuyo propósito es la despersonalización).

Los sucesos negativos en relación a Pedro son la reacción ante Malco y la negación que su mención no es exclusiva de Juan. Esto nos da a entender que en la Tradición Primigenia era bien conocido el ímpetu de Pedro y sus defectos. Pero Juan nos presenta un detalle no mencionado en los otros Evangelios: el momento que el Señor le anuncia su restitución y le confirma definitivamente la autoridad que ya antes le había sido anunciada. Además en este mismo Capítulo (21) que es un añadido por una Comunidad Joanina a finales de siglo I DC se confirma el martirio. Cualquiera que haya estudiado un poco de Historia Eclesiástica sabe muy bien que el grado máximo de virtud en los tres primeros siglos es el mártir.

Contrariamente a la opinión de la critica la figura de Pedro en este Evangelio termina coronada en Gloria si nos guiamos por los standares de la epoca, y mas aun si fue una Comunidad quien quiso hacernos llegar esto. Dando a entender que no es un capricho personal de un fanático.

2- Yendo al asunto de la petición hecha por la madre de Santiago y Juan y su supuesto martirio anunciado por Jesús que no se cumplió, la opinión académica no relaciona precisamente el Bautismo con la muerte sino con un gran sufrimiento.

Dejaré a continuación el comentario de los Profesores de la Universidad de Salamanca:

"(...)En la respuesta de Cristo hay dos partes, que acaso pudieran responder a dos temas combinados.

Con el primero les corrige el enfoque de su concepción terrena del reino. Este es de dolor. ¿Podrán ellos "beber el cáliz" que a El le aguarda, y ser "bautizados" en el bautismo de su pasión? Se ve que este tema no responde directamente a la petición que le hacen; más directamente es el segundo, aunque sea para hablarles del plan del Padre. Por eso, la primera parte puede ser histórica en este momento, pero también podría tener un contexto lógico, para precisarles bien la naturaleza del reino. El martirio — testimonio — estaba bien experimentado en la Iglesia a esta hora.

La literatura judía presenta frecuentemente el "cáliz" como imagen de alegría y fortuna, derivando acaso su uso de los festines (Sal 16;5; 23:5; 116:13; Lam 4:21); pero luego, por influjo de la copa de la venganza divina, que usaron los profetas, vino a significar también, y preferentemente, el sufrimiento y la desgracia (Sal 75:9; Is 51:17.22; Ez 23:31-33; Ap 15:7.16). El mismo sentido tiene en la literatura rabínica 8. El "cáliz" que Cristo bebería era el de su pasión y muerte (Mt 26:39 par.; Jn 18:11).

En Mc se les pregunta además si están dispuestos a "recibir el bautismo (βάπτισμα) con que yo voy a ser bautizado.” Este bautismo de Cristo es igualmente la inmersión total en su pasión y su muerte (Lc 12:50). Era expresión usada también en la lengua profana para indicar el ser afectados por males muy grandes .

A la pregunta que les hace Cristo si estarían dispuestos a beber este "cáliz" y a sumergirse, como El, en este "bautismo" de dolor, le respondieron que sí. No era un respuesta de fácil inconsciencia. Y Cristo les confirma, con vaticinio, este martirio de dolor. Pero no se ve exigencia, por este vaticinio, cíe que ambos hubiesen de tener que sufrir lo mismo que Cristo, sino ser sumergidos, "bautizados," como indica el nombre, en una fuerte pasión.

De hecho, Santiago el Mayor sufrió el martirio sobre el año 44, por orden de Agripa I (Act 12:2), siendo decapitado. Juan murió en edad muy avanzada (Jn 21:23), de muerte natural. Pero, antes de ser desterrado a la isla de Patmos, sufrió "ante portam latinam" el martirio, pues fue sumergido en una caldera de aceite hirviendo, de la que Dios le libró milagrosamente.

Quedaba con ello corregido el erróneo enfoque sobre la naturaleza de su reino. Y les aprobaba su coraje cristiano, cuyo ímpetu se refleja en otras ocasiones (Lc 9:54). Pero había en esta petición un plan más profundo del Padre que no competía a Cristo el cambiarlo; había en todo ello una "predestinación" (cf. Jn 6:37.44): Dios dispone libremente de sus dones: de la donación gratuita de su reino y de los puestos del mismo. A la hora de escribirse este relato, los judíos por su fe y los cristianos por la suya, solían morir por ella."

http://www.mercaba.org/.../Come.../evang_mateo_19-fin.htm...

3- Con respecto a las no menciones de los sucesos que Juan debería mencionar junto a Santiago y Pedro como se hace en los sinópticos es debido a que no sirven al propósito de Juan a la hora de redactar el Evangelio, que es precisamente repeler al gnosticismo.

A- Imagínense si hubiese mencionado la Transfiguración (Mr 9), los gnósticos hubiesen redireccionado ese suceso a su favor "confirmando" que la Humanidad de Jesús es una mera alusión.

B- ¿Habría algún propósito en mencionar el discurso del Monte Olivar? (Ver Mr 13:3 que atestigua la presencia de Juan).

Obvio que no, dado que la problemática no era Escatológica y el templo ya había sido destruido.

C- ¿Aportaría algo la mención del milagro en la hija de Jairo? (Mr 5:37).

Obviamente no.

D- Con respecto a la oración de Getsemaní y su no mención hubiese distorsionado la imagen del Jesús presentada hasta el momento. A lo largo del Evangelio vemos a un Jesús convencido de Su Misión y del Sacrificio que llevará a cabo.

Mostrar ese punto de quiebre emocional hubiese generado dudas en la Iglesia de ese momento, echando por tierra también todo el trabajo Paulino previo coincidentemente en las regiones de Asia Menor y lugares adyacentes.

Fuentes:

A- Enchiridion Symbolorum (Denzinger completo):

https://www.google.com.ar/url…

B- Patrologia Graeca:

http://www.elquaderno.com/?p=162

 

  •  
  •